LEGÍSIMA "CARMEN RODRIGUEZ DE LEGÍSIMA" [Lousado, Ourense 1896 - Vigo 1980]
Perteneció a una familia acomodada de terratenientes y juristas. Uno de sus hermanos alcanzó altas jerarquías en la vida religiosa y fue conservador de los llamados Santos Lugares de Jerusalem.
Estudió la carrera de Magisterio, que nunca ejerció. Su vocación por la pintura absorbió su vida, de peculiaridad tal que apenas fue conocida, porque vivió en la más absoluta intimidad.
Tardíamente, en 1943, realizó su primera exposición, en la sala Macarrón de Madrid, animada por el pintor Salaverría, autor de un cuadro famoso en su tiempo, «La procesión del Corpus en Lezo». Ese mismo año concurre a la Exposición Nacional de Bellas Artes, y con su cuadro «Mi hermana», hoy en la colección de Caixavigo, obtiene la primera de las Medallas de Plata. Otros dos gallegos fueron galardonados el mismo año: Juan Luis López, con medalla de oro, y Luis Mosquera, con otra de plata.
Muy ocasionalmente, sus cuadros figuran en colectivas dentro y fuera de España, hasta que expone de nuevo en Madrid en 1965, cuando ya circula, entre interesados por la pintura, el deseo de saber quién es esa mujer, desconocida en los círculos habituales del arte, que ha sido elogiada nada menos que por el siempre sobrio Enrique Lafuente Ferrari, quien ha dicho que es «la Solana femenina».
En el Salón de Otoño de 1968 obtiene la primera medalla. Al fin se da a conocer en Vigo, donde vive hace años, y realiza su primera, sorprendente exposición en 1979. De nuevo están sus cuadros, en 1980, en las muestras del centenario de Caixavigo.
Carmen Legísima, por completo apartada de cualquier vida social, vive el drama íntimo de aprender a pintar con la mano izquierda, ya que una gravísima enfermedad ha paralizado la mitad derecha de su cuerpo. De ahí que los últimos cuadros de la artista muestren peculiaridades que su anterior producción no tenía.
Muere en el verano de 1980. Para muy pocos es noticia el óbito. Su familia y unos pocos admiradores, entre ellos el pintor y paisano de Carmen, Antonio Quesada, asistimos a su entierro.
La obra de Carmen de Legísima esta en el Museo Español de Arte Contemporáneo, en el de Castrelos, en Vigo, y en colecciones institucionales y particulares, si bien otros museos la buscan, convencidos de que se trata de una firma clave del arte gallego de este siglo.
¿De qué siglo, de qué tiempo, es la pintura de Carmen de Legísima?. Por sus modos, realista en extremo, con tendencias barrocas. Por su carácter, mística, como escapada de un convento carmelitano. Su verdad insistida, su gozar en la minuciosidad de lo mínimo e íntimo, hubiera merecido el elogio de Teresa de Jesús. Sobre un dibujo firme y como torpe -de ahí lo solanesco- la mancha es abigarrada, untuosa. El color es explosivo; carmines, azules, amarillos, platas rutilantes. El retrato de sus padres mejora el «Gótico americano» de Grant Wood. Sus bodegones son un mundo de anegadores perfumes de ámbito de cocina. Y todo tiene un aire evasivo, místico, porque es verdad que «también entre los pucheros está el Señor». Las cosas son exactas, personificadas, y sus relojes marcan una hora concreta de un día imprecisable en un siglo que nadie podría determinar. Sus santos los han hecho a medias el Greco y William Blake.
BIBLIOGRAFIA
-Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.
Madrid, 1980.
-Pablos, Francisco: Plástica gallega.
Vigo, Caixavigo, 1981.
-Pablos, Francisco: C. de Legísima. Exposición monográfica.
Vigo, Caixavigo, 1985.