ISAAC DÍAZ PARDO[Compostela 1920]
Hijo del pintor y escenógrafo Camilo Díaz Baliño, trágicamente muerto en la guerra civil, Díaz Pardo es la personalidad artística más cuajada y creativa de la Galicia contemporánea.
Desde niño se habitúa a la compañía de personalidades como Castelao, Risco, Otero Pedrayo, Cabanillas, Villar Ponte, Blanco Amor, Asorey. Tras el fusilamiento de su padre, el muchacho se esconde en casa de un tío suyo, en A Coruña, que constituye el otero desde el que contempla el triunfalismo militarista del bando contendiente que había de alzarse con la victoria tres años más tarde.
Isaac trabaja como peón en un taller, y en 1938 realiza los primeros ensayos personales de pintor. Concluida la contienda, se traslada a Madrid para realizar estudios en la Escuela de San Fernando, y obtiene una beca de la Diputación coruñesa. Su intención es ser arquitecto. Participa en la primera experiencia de diseño industrial, bajo la dirección del dibujante "oficial" del franquismo, Carlos Sáenz de Tejada.
En 1942, con una beca de la fundación Conde de Cartagena, viaja por Italia, experiencia definitiva en su concepción plástica, puesto que descubrirá la pintura del Renacimiento. Un año más tarde es profesor auxiliar en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. Expone en A Coruña, Madrid y Vigo.
Otero Pedrayo presenta una exposición de Díaz Pardo en Madrid, donde ya están algunos de sus cuadros "nazarenistas", que han de peculiarizar su entendimiento de la estética durante algunos años.
Más exposiciones, en Londres, en A Coruña, en Barcelona, en Madrid, presentado por el crítico más importante de estos años, 1948, José Francés, árbitro de las Nacionalidades de Bellas Artes.
Díaz Pardo, en cuya mente bullen mil proyectos, inicia el de cerámica, en O Castro, Sada, donde en el futuro se levantará el gran complejo industrial y museístico auspiciado por él y por otra figura excepcional, ya desaparecida: Luis Seoane.
En 1955 viaja a la Argentina, donde en Magdalena, no lejos de Buenos Aires, crea una fábrica de cerámica. Regresa a Galicia, aunque sus viajes a Suramérica son frecuentes. Allí intensifica el contacto con los exiliados y toma conciencia de su verdadera razón de existir, desde el arranque tan negativo del fusilamiento de su padre. Convive con Seoane, Diestre, Cuadrado, Varela.
Escribe poemas, artículos, dramaturgia, que publica a veces con seudónimo. Algunos de sus trabajos de pensamiento son prohibidos por la censura. Uno de ellos es «Discusión sobre organización de industrias manufactureras», aparecido en A Coruña y encaminado, como el propio autor dice, a formar «una conciencia industrial en Galicia atenta a la realidad industrial internacional».
Una fecha definitiva en su vida, y en la de Galicia, es 1963, cuando con Luis Seoane funda el Laboratorio de Formas de Galicia y aparecen los primeros volúmenes de «Ediciós do Castro», que llevan la personalidad de ambos intelectuales y artistas. Aparecen nuevos trabajos suyos, colecciones de dibujos, donde un estilo más rígido, un tanto panfletario, se reafirma, y el estudio sobre «El ceramista Arranz y su escuela», que es de 1965.
En 1966 aparece en la editorial Ruedo Ibérico de París, el libro «Galicia hoy», coordinado por Díaz Pardo y Seoane, aunque ambos utilicen seudónimos. La obra es perseguida en España, para evitar su difusión.
Se instala definitivamente en Galicia en 1968, para entregarse por completo a las experiencias cerámicas de Sada. Otro empeño notable es el Museo Carlos Maside, en el mismo compejo de O Castro, que es inaugurado en 1970. Se crea el Seminario de Sargadelos y revitaliza el auténtico Seminario de Estudios Galegos, que a partir de 1972 desarrolla una intensa actividad, reflejada en publicaciones notables. Un talante por completo liberal y democrático preside sus actividades, y allí se dan cita intelectuales y profesionales de muy diversa dedicación, desde plásticos a arquitectos, escritores y críticos, entre los que tiene la fortuna de contarse el autor de estas líneas.
La actividad de Sargadelos es intensísima. Una nueva concepción del diseño, donde se concitan tradición y modernidad, comienza a expandirse. Ediciós do Castro posée ya un catálogo importante, en el que aparecen obras que quieren ahondar en la historia, la verdad y la idiosincracia de Galicia.
Díaz Pardo es galardonado con el Pedrón de Ouro, e inicia las tareas para la creación de un Instituto Galego da Información. En 1981 se crea en O Castro el Laboratorio de Industria e Comunicación. Díaz Pardo continúa su febril actividad, con publicaciones, auspicio de nuevas empresas, apoyo a iniciativas culturales de todo carácter, siempre con Galicia como bandera y fondo. Isaac Díaz Pardo es ya una figura imprescindible, de reconocimiento generalizado. Lo distingue la Xunta de Galicia, se le concede la medalla de oro de Santiago, ciudad que le nombra hijo predilecto. En A Coruña la agrupación "Amigos dos Museos" le otorga «A Pedra do Destino».
La obra de Díaz Pardo, como pintor, es buscada intensamente por museos y coleccionistas, ya que las actividades que quedan reseñadas han absorbido todo su tiempo. El mismo dice que ya no es pintor.
Está representado en todos los Museos de Galicia y en importantes colecciones de España y América.
Díaz Pardo tuvo una etapa barroquista, en sus comienzos, con retratos de materia abigarrada, identificables con modos de Laxeiro también abandonados. El viaje a Italia nos devuelve a un colorista exquisito, digno de los mejores momentos de la pintura del XVI y XVII. Hay desnudos suyos que lo emparentan con Tiziano, con Giorgione y con nuestro Goya, a quien sin duda admira.
Otro período suyo es el que hemos denominado "nazarenista", con influencia de la pintura postromántica, a los Rosetti y Moreau. Dibujo firme, entonaciones oscuras, aparente envejecimiento de las texturas, con "craquelado", y un cierto misticismo de raiz muy literaria. La etapa final es la de un dibujante firme, rotundo, esquemático, de corte expresionista, denunciador y hasta deliberadamente panfletario, con rostros alucinados, figuras gesticulantes, que ahogan su grito imposible de denuncia y reivindicación. En conjunto, una obra personalísima y excepcional.
BIBLIOGRAFIA
-VV. AA.: Isaac Diaz Pardo, un proxecto socio-cultural para Galicia.
Santiago de Compostela,1990.
-Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia.
Barcelona, Edit. Noguer, 1976.
- Mon Fernando: Pintura Contemporánea en Galicia. A Coruña, Caixa Galicia, 1987.
- Pablos, Francisco: Plástica galega.
Vigo, Caixavigo, 1981.
- Ilarri Gimeno, Angel: Catálogo del Pazo Museo "Quiñones de León".
Vigo, Ayuntamiento, 1978.
- Gran enciclopedia Gallega:Vol.9.
Gijón, S. Cañada, Edit, 1974.