LUIS ALCÁNTARA "LUIS ALCÁNTARA ÁLVAREZ" [Vigo, Pontevedra, 1957]
Un caso de autodidactismo razonado, porque en la sensibilidad de este artista vivía la convicción de que pintar es reflexionar sobre el mundo, el concepto de la belleza y la capacidad de transformación de las cosas.
Durante varios años sigue cursos de Historia del Arte en París, que no llega a completar, aunque aprovecha el tiempo para ver y tener siempre abiertos los ojos del rostro y de la inteligencia. Otra larga temporada recorriendo Italia, ya que desde la capital francesa intuyó que era imposible llegar a una obra propia sin digerir antes el Renacimiento.
Sus primeros contactos con la crítica son otros tantos éxitos. Gana el certamen Arte Xoven Galega, el de nuevos valores de Caixavigo y la dotación Lala de Prada, que con el nombre de Laxeiro, se concede por única vez. Durante cuatro años es finalista en el premio Penagos de dibujo. En Meigas e Trasgos, de Lugo, también destaca. No está aún en los museos, pero sin duda entrará en todos ellos, porque su pintura, capaz de aglutinar lo tradicional y lo novedoso, es clásica por esencia. El de Castrelos, en Vigo, ha sabido anticiparse.
Alcántara es un gran dibujante y sobre todo un excepcional compositor. Estructura sus obras con un equilibrio sorprendente, de manera que los objetos representados se realzan en espacios creados expresamente para ellos. Una paleta caliente, lírica, le lleva a azules refulgentes, a carmines casi púrpuras, a verdes de absoluta frescura. Estamos ante mundos inventados, de tradición vinculable y no obstante, por completo novedosos. Nada en sus cuadros obedece a la improvisación, sino que está meditado, sopesado, medido idealmente en razón de cualquiera otra referencia. El resultado es de una personalidad avasalladora, si bien prescinde de cualquier alarde efectista. La contemplación de la obra de este pintor es un recreo en la serenidad y la elegancia, porque responde, siempre, a la divina proporción.