MANUEL PAZ "MANUEL PAZ MOUTA" [Cambados, Pontevedra 1957]
Con su paisano y riguroso contemporáneo Francisco Leiro, uno de los artistas más personales e imaginativos de la escultura gallega universalizada.
Se dio a conocer en 1979, con su participación en la V Bienal Nacional de Pontevedra, donde sorprendieron sus piedras vagamente humanizadas, de labra razonada y sin embargo, como elemental. Su éxito le llevó a estar presente en numerosas ediciones posteriores y fue siempre uno de los artistas más admirados. Sus obras recorrieron Galicia y llegaron a Madrid y a otras ciudades de España, así como a Portugal. Con el citado Leiro y los pintores Menchu Lamas, Patiño y Antón Lamazares, confirmó su categoría en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander a mediados de los ochenta, hasta que llegó a Nueva York, Alemania y Japón, confirmando su condición de joven valor reconocido.
Sus exposiciones individuales son, en cambio, muy contadas, porque se trata de un escultor que razona profundamente su trabajo antes de mostrarlo, y sin duda no está preocupado por la cantidad, sino por la calidad personalísima de lo que tallan sus cinceles.
Es un nombre ya consagrado, pese a su considerable juventud, con obra extendida por museos y colecciones institucionales de Galicia, España y numerosos países del mundo.
El granito es la materia preferida para su expresión, vagamente geometrizante, vagamente humanizada también, rotunda en sus perfiles, considerablemente abstractiva, emparentable con los fragmentos de piezas ibéricas halladas en diferentes lugares de Galicia. Un peñasco tiene, para Manolo Paz, una escultura implícita. Basta agredirlo, ahondar en él, aristar los vagos perfiles aque muestra, para lograr esos cuencos como ciclópeos objetos domésticos, que aluden a culturas imaginarias de un pasado remoto. Monumentalidad de lo esencial, hermosura del feismo; paradoja, en fin, constante, lejos de cualquier preciosismo virtuoso, de cualquier tradición clasicista.
Es la obra de alguien que observa la naturaleza, medita profundamente sus posibilidades plásticas y al fin reduce la tarea manual a lo mínimo posible, para que la textura del granito sea también expresión.
BIBLIOGRAFIA
-Coincidencias.
Xunta de Galicia, 1994.
-I Mostra Unión Fenosa.
A Coruña, 1989.
-Pablos, Francisco: Plástica gallega.
Vigo, Caixavigo, 1981.
-Revisión dunha década 1978/1988.
Santiago, 1990.
-Johan Galtung "Reflexións sobre a violencia para construír a paz", capítulo II del catálogo "Construír a paz, Cultura para a paz", Edicións Xerais 1996, reproducido en la p. 149.