De familia salmantina de la villa de Ledesma, nació en la capital cántabra, y en ella se dio a conocer como artista, con una pintura que acusaba influencias del cubismo y en concreto de Bracque. Evolucionó hacia el surrealismo para centrarse, definitivamente, en un realismo mágico en el que ha alcanzado perfecciones formales en verdad exquisitas.
Realizó exposiciones en Madrid y diferentes ciudades de España, entre ellas Vigo, en la década de los sesenta y setenta. Tras residir en la capital de España se apartó, para recluirse en Ledesma, donde perfeccionó su oficio hasta el primor de miniaturista. Posteriormente adquirió una casona antigua en el barrio monumental de Salamanca, inmediata al huerto de Melibea que caracteriza a la pieza dramática La Celestina, y la restauró remozó con tan ideal belleza que hoy constituye atractivo en las visitas turísticas a la ciudad.
Desde Salamanca, Tapia ha expandido su arte por el mundo, con participación en muestras colectivas en Milán, Lisboa, etc. Fue premiado en la Bienal Internacional de Bayona, en Francia, y está representado en diferentes museos provinciales de España.
Su último gran éxito es la exhibición de cuatro obras suyas en la última fase del ciclo de exposiciones «Las Edades del Hombre», en concreto, la denominada «El contrapunto y su morada», que a lo largo de 1993 y 1994 se ha exhibido en ambas catedrales salmantinas.
Sus mundos imaginarios, sus arquitecturas ideales, sus vegetaciones caprichosas, están dichas con la minuciosidad de un miniaturista, y la emoción de esta pintura actualísima e intemporal a un tiempo resulta inquietante, ya que en apariencia es fría, excesivamente lógica, y sin embargo todo en ella es creación, idealidad. Fantasía, en fin, de un inventor de mundos soñables en los que junto a referencias concretas hay aspectos que, más que expresión plástica, son versos pintados, perfectos como medidos endecasílabos. Y, en cierto modo, constituyen un perenne homenaje a la invención de la torre de Babel que hizo el maestro Brueghel, claro que desde un constructivismo propio de volúmenes rotundos en delicada materia esfumada, con fondos en los que hay ciudades monumentales, cúpulas identificables del Renacimiento italiano y mil detalles más que la hacen fascinante.
- Campay, A.M.: Diccionario crítico del Arte español contemporáneo.
Madrid, Ibérico Europea de Edic.,1973.
- VV.AA.: Diccionario de Pintores españoles contemporáneos.
Madrid, Edic., Esriarte, 1972.
- Ramiro Tapia: 1954-1984. En busca de la pintura. Treinta años de dibujos, bocetos, acuarelas, goauches, técnicas mixtas y pinturas al óleo.
Salamanca. Casa Municipal de Cultura, 1984.
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