ROBERTO GONZÁLEZ "ROBERTO GONZÁLEZ FERNÁNDEZ" [Monforte de Lemos, Lugo 1948]
El hiperrealismo tiene en este artista gallego a uno de sus grandes maestros en todos los ámbitos. Cursó la carrera de Bellas Artes en San Fernando, Madrid, entre los años 1969 y 1974. En 1977 se trasladó a Edimburgo, donde residió permanentemente hasta 1982, año en que regresó a España, para trabajar en Madrid, si bien sigue alternando las estancias en la ciudad británica.
Realizó su primera exposición individual en A Coruña, en 1967, antes de cumplir los veinte años. Posteriormente, su obra ha recorrido medio mundo, con muestras en diferentes ciudades de España y en Edimburgo, Amsterdam, Madrid, New Jersey, Estados Unidos, Suramérica, Londres, etc. Ha participado en numerosas e importantes exposiciones colectivas en diferentes países Europa y América y en ferias de gran resonancia internacional, así como en certámenes de arte gráfico en Australia, Taipei, Lieja, Cracovia, Varna, Bharat Bhavan, etc.
Está representado en los museos de Massachussets, Skopje, Ljubljana, Edimburgo, Glasgow, etc., y algunos españoles, entre ellos el de Bellas Artes de A Coruña, Sevilla, Ministerio de Asuntos Exteriores, Academia de San Fernando, y grandes colecciones institucionales y particulares.
Su confirmación como artista ya consagrado en Galicia la tuvo en A Coruña, con la muestra realizada en el Kiosko Alfonso en 1989.
Más que un pintor, Roberto González es un grabador, y en concreto un calcógrafo de técnica perfecta, basada en un dibujo de calidad insuperable y perfección casi enfermiza. Emparenta con los modos de Chirico y en ciertos aspectos, con el surrealismo, aunque su expresión es, al fin, un realismo exacto, preciso, si bien inmerso en un clima inquietante, misterioso, de intemporalidad. A veces incurre en lo social y llega casi a lo panfletario, pese a lo cual su estética mimada se impondrá al fin, para ser personal e irrepetible.
Sus gamas son neutras, asordadas, próximas al cromatismo caliente, que él sabe atemperar con sabiduría. Seres desnudos se encuentran en ámbitos de arquitectura escueta, proyectando largas sombras de atardecer casi nocturno, o en noches contra cuyos cielos nítidos se recortan las arquitecturas, al modo de Magritte, puesto que pueden flotar en el espacio objetos no identificables y como monstruosos.
Todo es preciso, táctil, en esta plástica deliberadamente desvaída, donde las figuras tienen una anatomía precisa, volumétrica, perfilada, que recuerda vagamente al Dalí no absolutamente surrealista y onírico. Al contrario, Roberto González nos da morfologías rigurosas, de pura lección de anatomía artística, pero en su realidad aparente late el sueño, lo entrevisto, lo misterioso.
BIBLIOGRAFIA
-VV. AA.: Roberto González Fernández.
A Coruña, Ayuntamiento, 1989.
-Marqués, J. Carlos: Roberto González Fernández.
Bilbao, Univ. País Vasco, 1987.
-Rusell-Taylor, J.: Journeys.
Londres, GMP, 1988.
-Mazorra, J.: Roberto González Fernández.
Madrid, Galería Leandro Navarro, 1987.
-Condor Orduña, M.: Si todo fuera dicho.
Madrid, 1988.