CASTELAO "ALFONSO DANIEL RODRÍGUEZ CASTELAO" [Rianxo, A Coruña 1886 - Buenos Aires 1950]
La personalidad múltiple de este gallego excepcional excede lo puramente plástico para incidir en campos que da de alguna manera, sin embargo, el ilustre rianxeiro abordó desde la didáctica del dibujo.
Emigra con sus padres a La Argentina en 1895 y vive en la Pampa, de donde regresa a su villa natal en 1900. Cursó la carrera de Medicina en Santiago de Compostela, donde se doctoró en 1909, aunque apenas llegó a ejercerla, y en circunstancias forzadas, puesto que él mismo dijo que se hizo médico por amor a su padre y no ejerció la carrera por amor a la humanidad.
Colabora en la fundación de un periodiquillo satírico local, titulado «El barbero municipal», y pronuncia, durante los años de la guerra europea, la conferencia «Algo acerca de la caricatura». Expone obra plástica por vez primera en Ourense, en 1912, y poco después en Madrid.
Una enfermedad de su precaria vista le produce, en 1914, desprendimiento de retina, del cual se recupera gracias a la intervención de un oftalmólogo vigués. En 1915 colabora con la revista «La ilustración gallega y americana» y concurre a la Exposición Nacional de Bellas Artes de dicho año, en la que consigue tercera medalla con una obra fuertemente influída por Brueghel.
A partir de 1919 expone los dibujos que reunirá más tarde en el álbum «Nós», título de la revista de cultura gallega que se funda un año más tarde en la que ejercerá, además de la dirección artística, una fuerte influencia.
En 1931, al proclamarse la república, es elegido diputado por Pontevedra.
Trabaja en la recopilación de cruceiros, que estudia y dibuja y constituyen el tema de su ingreso en la Real Academia Gallega, con el título de «As cruces de pedra na Galiza», y un hermoso volumen que no verá impreso, puesto que se edita en Buenos Aires el año en que, nada más iniciarse, fallece Castelao.
Decisivo es el viaje que realiza por Francia, Bélgica y Alemania como becario de la Diputación pontevedresa, ciudad en la que reside y en la que trabaja como funcionario del Instituto de Estadística. Estamos en 1921, y de ese viaje quedará un diario que pone de manifiesto el talante estético de Castelao, con admiraciones para artistas hoy por completo olvidados y rechazo, en cambio, a otros, realmente innovadores y hasta fundamentales en la historia del arte contemporáneo.
Desterrado en Badajoz, comienza a escribir su libro de teoría política «Sempre en Galiza», que hay que juzgar no de modo intemporal, sino a la luz del tiempo y la urgencia de los acontecimientos que se producen cuando van surgiendo las páginas, que continuará en el exilio en Estados Unidos y Cuba.
Durante la guerra civil está en Madrid, Valencia y Barcelona. En la segunda de estas ciudades publica sus álbumes de dibujos «Galicia mártir», y «Atila en Galicia», denuncia de la barbarie bélica y defensa de la República, por la que ha tomado partido incondicional. En 1938 viaja a Moscú y a Nueva York, donde edita el álbum «Milicianos» y dibuja «Negros», también carpeta personal. Pasa algún tiempo en Cuba, regresa a Nueva York, y en 1940 se establece en Buenos Aires, donde un año más tarde estrena su deliciosa pieza teatral, muy lorquiana, «Os vellos non deben namorarse».
Su labor como dibujante y caricaturista ha quedado en diarios de Galicia, bajo el título genérico de «Cousas da vida», que llega a ser expresión tópica en su país, y donde está su tremenda agudeza, la ternura de su dedicación a los humildes, su gracia para la sítesis en línea, digna del mejor Bagaría, Bartolozzi y otros dibujantes de su tiempo. También ha publicado relatos bajo el título de «Cousas», que constituyen un nuevo género literario a caballo entre el cuento, el artículo y la crónica, cuyo valor reconocerá -e incluso imitará- más tarde Camilo José Cela. Todos ellos, puñado para un breve volumen, van ilustrados por el escritor, que también publica una novela corta, «Un ollo de vidro», quizá su mejor trabajo literario, y una novela de menor interés, «Os dous de sempre».
En Buenos Aires trabaja intensamente y da conferencias los últimos años de su vida. Vive en olor de multitud galleguista, como un verdadero patriarca de la patria en la emigración y el exilio. Falleció el 7 de enero de 1950. Su entierro constituyó el acontecimiento de devoción fraternal gallega más emocionante que ha registrado la historia del país. Los restos mortales del artista, tras reposar en el cementerio bonaerense de La Chacarita, en el Panteón del Centro Gallego de la capital argentina, fueron trasladados a Galicia en 1984 para su reposo definitivo en el Panteón de Gallegos Ilustres de Compostela.
La obra de Castelao se conserva, con orgullo, en museos de Galicia. Su pintura está, en buena parte, en el de Pontevedra, cuidada amorosamente por su amigo Filgueira Valverde. Caixavigo posee dos grandes murales de Castelao que representan la emigración y el retorno del indiano, que pertenecieron al antiguo Café Moderno, en los bajos del edificio donde tuvo su primera sede importante la institución de ahorro. Los dibujos se han reunido en diferentes álbumes, ya que fueron puestos a la venta y adquiridos por los museo gallegos y por las Cajas de Ahorros.
Plásticamente, Castelao es muy desigual. Como dibujante es siempre excelente, tanto en la caricatura como en la expresión de afán testimonial o didáctico. Aquí acusa a veces la influencia de los flamencos que tanto estudió, y en especial de Brueghel. Gustó de la estampa japonesa y de las estilizaciones del arte oriental, lo que se refleja en sus paisajes, de fino grafismo, muy idealizados, a los que falta sentido de la perspectiva, algo imposible para su limitadísima visión, de manera que pintaba más con la intuición, con la sensibilidad, que con la mirada. En cuaquier caso, se adscribió a modos neorrománticos o modernistas, sin acceder para nada a los nuevos «ismos» que conoció y, en general, no apreció, durante su viaje por Europa.
El mejor Castelao plástico está en los dibujos de negros, hechos en Nueva York con trazo rápido y enérgico, en algunos de los ejemplos del álbum «Nós», tan bien realizados que parecen grabados al aguafuerte, y en las estampas de ciegos de su última época, un tema que le preocupó a lo largo de su vida y que trató con mezcla de dramatismo y ternura.
BIBLIOGRAFIA
-Paz Andrade, Valentín: Castelao na luz e na sombra.
A Coruña, Edicións do Castro, 1982.
-Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.
Madrid, 1980.
-Durán, J. A.: El primer Castelao.
Madrid, Edit. Siglo XXI, 1972.
-Durán J. A.: Historia de caciques, bandos e ideologías en la Galicia no urbana.
Madrid, Edit. Siglo XXI,1972.
-Gaya Nuño, J. A.: La pintura española del siglo XX.
Madrid, Ibérico Europea de edic., 1970.
-Seoane, Luis: Castelao artista.
Buenos Aires, Edit. Alborada, 1969.
-Fernández, Marcial: Trascendencia y hondura de Castelao.
México, Edit. Triskele, 1951.
-Bozal, Valeriano: El realismo plástico en España.
Madrid, Edic. Península.
-Pablos, Francisco: Plástica gallega.
Vigo, Caixavigo, 1981.
-Pablos, Francisco: Pintores gallegos del Novecientos.
A Coruña, Edit. Fundación Barrié, 1981.
-Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia.
Barcelona, Edit. Noguer. 1976.
-VV. AA.: Un siglo de pintura gallega 1880/1980.
Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 1984.
-Zubigalla Barrera, Carlos A: Castelao no arte galego.
Montevideo, Edic. Ronsel.
-Mon, Fernando: La pintura actual en Galicia.
Vigo, 1967.
-Mon, Fernando: Pintura contemporánea en Galicia.
A Coruña, Caixa Galicia, 1987.
-Otero Pedrayo, Ramón: O libro dos amigos.
Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953.
-Otero Pedrayo, Ramón: O espello na serán.
Vigo, Edit. Galaxia, 1966.
-Otero Pedrayo, Ramón: Parladoiro. Obras selectas.
Vigo, Edit. Galaxia, 1973.
-Fdez. del Riego, Francisco: Galicia no espello.
Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953.
-Carrete Parrondo, Juan; Vega Glez., Jesusa; Fontbona, Francisco, y Bozal, Valeriano: El grabado en España (siglo XIX y XX). Vol. XXXII de Summa Artis.
Madrid, Edit. Espasa Calpe, 1988.
Consúltense también las obras de Castelao:
As cruces de pedra na Galiza.
Buenos Aires, 1950 Diario 1921.
Vigo, Edit. Galaxia, 1977.
Album «Nós».
Madrid, Hauser y Menet, 1934 Cousas da vida. Seis volúmenes, Vigo, Edit. Galaxia.
Escolma posible.
Vigo, Edit. Galaxia.
175 dibujos de Castelao.
Edic. Caixa de Aforros, Compostela, 1976.