PEDRO PÉREZ DE CASTRO[Madrid 1823 - 1902]
Hijo de un diplomático, carrera que seguirá él mismo, pasa su infancia y juventud en Inglaterra, cuyo ambiente artístico, sobre todo la amplia gama del acuarelismo británico, influirá considerablemente en su futura obra plástica. Su delicada salud le obligará a solicitar frecuentemente permisos, el primero de ellos en 1846, para pasar una temporada en España, cuando ya está integrado en la legación española de Londres. Este mismo año se traslada a Roma, y enseguida vuelve a retornar a España. Contrae matrimonio y pasa largas temporadas en balnearios de Guipúzcoa y Granada.
A partir de 1858 inicia su tarea de litógrafo, como ilustrador de diferentes editoriales. En 1860 participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes, en la que obtiene mención honorífica, que repetirá en la de 1866.
Sigue alternando la creación artística con la carrera diplomática, que le lleva a diferentes destinos, en todos los cuales deja reflejo en su paisajismo, sobre todo en la acuarela. Se jubiló al cumplir los 60 años, en 1888, y desde esa fecha hasta su muerte, el 30 de marzo de 1902, se dedica por entero a la pintura.
El arte de Pérez de Castro es eminentemente romántico, con claras influencias británicas, sobre todo de David de Roberts, y del gallego Jenaro Pérez Villaamil, cuya escenografía toma como propia. Lugares espectaculares de la naturaleza, castillos, rincones pintorescos, son sus temas preferidos. Realizó varios álbumes paisajísticos y cultivó, con gran calidad, la litografía. En el óleo está presente su técnica suelta, de pincelada larga, basada en un correcto y sólido dibujo, a veces en exceso minucioso.
Media Europa queda testimoniada en su trabajo plástico, puesto que abordó el paisaje de cuantos lugares conoció en sus misiones diplomáticas.
Se conserva obra suya en diversos museos nacionales y en especial, en el de Bellas Artes de A Coruña, que le dedicó en 1992 una monumental exposición retrospectiva.
BIBLIOGRAFIA
-Pérez de Castro, Pedro: Catálogo.
A Coruña, 1992.
-Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes.
Madrid, 1980.