| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
Los jugadores, que dan título al cuadro y ocupan el centro de la composición, aparecen como algo secundario; la perspectiva nos lleva al fondo, al interior de un dormitorio y a un paisaje de tejados y chimeneas, en un ámbito que subrayan las mujeres, distribuidas en la habitación con distintas expresiones y actitudes. Son muchas las estampas que realiza Souto en esta época con temas de interiores de barrios bajos y vida bohemia, que traslucen su formación literaria, con ambientes y personajes que apuntan una narración inexistente.
Os xogadores, que lle dan título ao cadro e ocupan o centro da composición, aparecen como algo secundario; a perspectiva lévanos ao fondo, ao interior dun dormitorio e a unha paisaxe de tellados e chemineas, nun ámbito que subliñan as mulleres, distribuídas na habitación con distintas expresións e actitudes. Son moitas as estampas que realiza Souto nesta época con temas de interiores de barrios baixos e vida bohemia, que traslocen a súa formación literaria, con ambientes e personaxes que apuntan unha narración inexistente.
El más importante, europeo primero y universal al fin, de los pintores gallegos, nace en Pontevedra, en julio de 1902, hijo del magistrado y pintor Alfredo Souto Cuero, que fue su primer maestro. Los diferentes destinos de su padre le llevan a vivir en Oviedo, Zaragoza, Lugo y A Coruña, hasta que se establece en Sevilla, en 1920. El muchacho quiere ser pintor, pero el padre le inclina por una carrera más positiva, y cursa estudios de Aparejador. Todos los años pasan el verano en Galicia, y los ambientes rurales y marinos influirán decisivamente en la inicial visión plástica de Arturo. De todas maneras, el incipiente artista busca ambientes cerrados para sus espléndidas acuarelas, como son los cafés cantantes e incluso las casas de lenocinio, apasionado por la figura femenina y en concreto por el desnudo. En 1922 se instala en Madrid e ingreso en San Fernando, donde coincide con Dalí y otros artistas de posterior renombre. Aficionado a las tertulias, convive con escritores e intelectuales y traba amistad con Valle Inclán. Hace el servicio militar en Vigo y realiza su primera exposición en 1925, año en el que participa en el Manifiesto de Los Ibéricos, con un grupo de inconformistas con el adocenado arte oficial de la España de aquel tiempo, que no quiere saber que existen Picasso, Juan Gris, Julio González, Gargallo y otros avanzados. En el grupo están Alberto Sánchez, Alberti, Manuel Angeles Ortiz, Bores, el vigués José Frau. La exposición de este grupo, en el Palacio del Retiro, constituye un grito y una revolución. La corta pensión paterna la amplía Arturo Souto decorando porcelanas, y consigue dinero para su primer viaje en París, en 1926. El segundo, en 1928, becado por la Diputación de Pontevedra. Se entusiasma con las nuevas corrientes estéticas de la capital francesa. Trabaja intensamente y se interesa por Giorgio de Chirico, cuya influencia acusará. Regresa a España, participa en colectivas importantes y realiza muestras en 1929 y en 1930. Todas las técnicas le son accesibles: pastel, gouauche, acuarela, óleo. Un esteticismo dandi y un poco decadentista preside la obra de esta época. Por medio del médico y poeta Luis Pimentel, del grupo "Ronsel", el Círculo de las Artes de Lugo le encarga seis paneles para sus salones. Obras magníficas, donde está ya toda la personalidad del gallego. Viene la república y Souto se identifica con ella, significándose políticamente, al firmar el Manifiesto dirigido a la opinión pública y a los poderes oficiales. Conoce bien a pintores vascos, con alguno de los cuales, como el malogrado Aurelio Arteta, se identifica temática y técnicamente. Se suceden sus exposiciones, en Madrid, Bilbao, A Coruña, Vigo. Su obra salta fronteras y se muestra en Cophenague y Berlín. En 1934 obtiene el premio de Roma, donde permanece hasta 1936, en cuyo mes de julio, encontrándose en Madrid, le sorprende la revuelta militar que deriva en guerra civil. Souto participa activamente en la propaganda republicana con dibujos y carteles. En 1937 asiste al congreso internacional de escritores que se celebra en Valencia y expone en la Internacional de París, en el pabellón diseñado por Sert donde está el Guernica de Picasso, a quien ha conocido un par de años antes. En 1938 expone en Bruselas y es elogiado por el gran pintor James Ensor. Concluye la guerra, con la derrota republicana, y en 1939, desde Valencia, Souto parte para el exilio. Se detiene en La Habana, donde expone, y después va a Nueva York, Los Angeles, Filadelfia. En 1942, por mediación de su amigo el diplomático y poeta Torres Bodet, se traslada a México, donde inmediatamente celebra su primera exposición y lo hará muchas veces, identificándose parcialmente con modos autóctonos que parten de los grandes muralistas. En 1962 cruza el Atlántico, desembarca en Vigo y celebra una exposición en la desaparecida sala Velázquez. La muestra es un fracaso. Sus antiguos amigos apenas le hacen caso. Profundamente defraudado, recoge la obra, reniega de esas amistades y expone en Madrid, Bilbao y Compostela. Permanece en España hasta principios de 1964. En marzo regresa a México. Pintando, lo que le apasionaba y hacía magistralmente, fallece el 3 de julio siguiente. Su obra se ha extendido por el mundo. Figura en Museos de España y de América. El de Vigo adquiere un magnífico lote de casi una veintena de lienzos, para dedicarle una sala monográfica. Con motivo de la Bienal de Pontevedra, de 1984, se celebra una gran exposición antológica de pintor, que se repite en Vigo, en 1988. Souto tiene muy diferentes etapas como pintor. Se inicia en un modernismo decadentista, elegante y mundano. La sucede otra muy francesa, con influencias que van de Bonnard a Toulouse Lautrec. Salta a la italiana, que recuerda a Chirico, y se entusiasma con el arte japonés, del que da una visión muy personal, de colorismo exquisito y exultante. La etapa americana es mucho más neutra de color, de intención racista, hierática, influida por el muralismo indigenista. En medio, siempre, un pintor prodigioso, de mancha nerviosa, barroquizante, muy moderno, capaz de captar los más variados ambientes, desde las fiestas populares al mundo del mar y de la mitología. Sus desnudos femeninos poseen una exquisitez suprema, en un ámbito lúdico e intimista. Si folkloriza, siempre hay gran pintura en los asuntos más tópicos, que recuerdan vagamente a Vázquez Díaz. En definitiva, cien pintores en un artista excepcional, superdotado, el más universal de cuantos haya dado Galicia.
-Campoy, A. M.: Diccionario crítico del arte español contemporáneo. Madrid, Ibérico Europea de Edic., 1973. -Sobrino Manzanares, Mª Luisa: Arturo Souto. Pontevedra, Diputación Provincial, 1984. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer, 1976. -Pablos, Francisco: Colección Adriano Marques de Magallanes. Vigo, Excmo. Ayuntamiento, 1992. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Castro, X. Antón: Renovación e avangarda en Galicia. (1925-1933) Pontevedra, Diputación Provincial, 1986. -VV. AA.: Orígenes de la vanguardia española. 1920-1936. Madrid, Galería Multitud, 1974. -VV. AA.: Arturo Souto. Exposición antológica. Vigo, Caixavigo, 1988. -VV. AA.: El exilio español en México. México, Fondo de Cultura Económica, 1982. -Ilarri Gimeno, Angel: Catálogo del Pazo Museo «Quiñones de León» Vigo, Ayuntamiento, 1978. Pintores españoles de la Escuela de París. Vigo, Caixavigo, 1992. -Gaya Nuño, J. A.: La pintura española del siglo XX. Madrid, Ibérico Europea de Edic., 1970. -Gállego, Julián: 30 artistas españoles de la Escuela de París. Madrid, Centro Conde Duque, 1984.
O máis importante, europeo primeiro e universal ó fin, dos pintores galegos nace en Pontevedra en xullo de 1902, fillo do maxistrado e pintor Alfredo Souto Cuero, que foi o seu primeiro mestre. Os diferentes destinos do seu pai lévano a vivir en Oviedo, Zaragoza, Lugo e A Coruña ata que se establece en Sevilla en 1920. O rapaz quere ser pintor, pero o seu pai lle recomenda unha carreira máis positiva e cursa estudios de Aparellador. Tódolos anos pasan o verán en Galicia e os ambientes rurais e mariños influirán decisivamente na inicial visión plástica de Arturo. De tódolos xeitos, o incipiente artista busca ambientes pechados para as súas espléndidas acuarelas, como son os cafés-cantantes e mesmo as casas de lenocinio, apaixonado pola figura feminina e concretamente polo nu. En 1922 instálase en Madrid e ingresa en San Fernando, onde coincide con Dalí e outros artistas de posterior sona. Afeccionado ás tertulias, convive con escritores e intelectuais e traba amizade con Valle-Inclán. Fai o servicio militar en Vigo e realiza a súa primeira exposición en 1925, ano no que participa no Manifesto de Los Ibéricos, cun grupo de inconformistas coa mediocre arte oficial da España daquel tempo, que non quere saber que existen Picasso, Juan Gris, Julio González, Gargallo e outros avanzados. No grupo están Alberto Sánchez, Alberti, Manuel Ángeles Ortiz, Bores e mailo vigués José Frau. A exposición deste grupo, no Palacio do Retiro, constitúe un grito e unha revolución. A curta pensión paterna amplíaa Arturo Souto decorando porcelanas e consegue cartos para a súa primeira viaxe a París, en 1926. A segunda en 1928, concedida pola Deputación de Pontevedra. Entusiásmase coas novas correntes estéticas da capital francesa. Traballa intensamente e interésase por Giorgo de Chirico, do cal acusará a súa influencia. Regresa a España, participa en colectivas importantes e realiza mostras en 1929 e 1930. Tódalas técnicas lle son accesibles: pastel, gouache, acuarela, óleo. Un esteticismo dandi e un pouco decadentista preside a obra desta época. Por medio do médico e poeta Luis Pimentel, do grupo "Ronsel", o Círculo das Artes de Lugo encárgalle seis paneis para os seus salóns. Obras magníficas, onde está xa toda a personalidade do galego. Ven a república e Souto identifícase con ela, significándose politicamente, ó asina-lo Manifesto dirixido á opinión pública e mais ós poderes oficiais. Coñece ben a pintores vascos, con algúns dos que, coma o malogrado Aurelio Arteta, se identifica temática e tecnicamente. Sucédense as súas exposicións en Madrid, Bilbao, A Coruña, Vigo. A súa obra salta fronteiras e amósase en Copenhague e Berlín. En 1934 obtén o premio de Roma, onde permanece ata 1936, cando no mes de xullo, atopándose en Madrid, lle sorprende a revolta militar que deriva en guerra civil. Souto participa activamente na propaganda republicana con debuxos e carteis. En 1937 asiste ó congreso internacional de escritores que se celebra en Valencia e expón na Internacional de París, no pavillón deseñado por Sert onde está o Guernica de Picasso, a quen coñeceu un par de anos antes. En 1938 expón en Bruxelas e é eloxiado polo gran pintor James Ensor. Conclúe a guerra, coa derrota republicana, e, en 1939, desde Valencia,Souto parte para o exilio. Detense na Habana, onde expón, e despois vai a Nova York, Ós Ánxeles, Filadelfia. En 1942, por mediación do seu amigo o diplomático e poeta Torres Bodet, trasládase a México, onde celebra inmediatamente a súa primeira exposición e farao moitas veces, identificándose parcialmente con modos autóctonos que parten dos grandes muralistas. En 1962 cruza o Atlántico, desembarca en Vigo e celebra unha exposición na desaparecida sala Velázquez. A mostra é un fracaso. Os seus antigos amigos a penas lle fan caso. Profundamente defraudado, recolle a obra, renega desas amizades e expón en Madrid, Bilbao e Compostela. Permanece en España ata principios de 1964. En marzo regresa a México. Pintando, o que lle apaixonaba e facía maxistralmente, falece o 3 de xullo seguinte. A súa obra estendeuse polo mundo. Figura en museos de España e América. O de Vigo adquire un magnífico lote de case unha vintena de lenzos, para dedicarlle unha sala monográfica. Con motivo da Bienal de Pontevedra, de 1984, celébrase unha grande exposición antolóxica do pintor, que se repite en Vigo en 1988. Souto ten moi diferentes etapas como pintor. Iníciase nun modernismo decadentista, elegante e mundano. Sucédea outra moi francesa, con influencias que van de Bonnard a Tolouse Lautrec. Salta á italiana, que recorda a Chirico, e entusiásmase coa arte xaponesa, da que dá unha visión moi persoal de colorismo exquisito e exultante. A etapa americana é moito máis neutra de cor, de intención racista, hierática, influída polo muralismo indixenista. En medio, sempre, un pintor prodixioso, de mancha nerviosa, barroquizante, moi moderno, capaz de capta-los máis variados ambientes, desde as festas populares ó mundo do mar e da mitoloxía. Os seus nus femininos posúen unha exquisitez suprema, nun ámbito lúdico e intimista. Se folcloriza, sempre hai gran pintura nos asuntos máis tópicos, que lembran vagamente a Vázquez Díaz. En definitiva, cen pintores nun artista excepcional, superdotado, o máis universal de cantos teña dado Galicia.
-Campoy, A. M.: Diccionario crítico del arte español contemporáneo. Madrid, Ibérico Europea de Edic., 1973. -Sobrino Manzanares, Mª Luisa: Arturo Souto. Pontevedra, Diputación Provincial, 1984. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer, 1976. -Pablos, Francisco: Colección Adriano Marques de Magallanes. Vigo, Concello, 1992. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Castro, X. Antón: Renovación e avangarda en Galicia. (1925-1933) Pontevedra, Diputación Provincial, 1986. -VV. AA.: Orígenes de la vanguardia española. 1920-1936. Madrid, Galería Multitud, 1974. -VV. AA.: Arturo Souto. Exposición antolóxica. Vigo, Caixavigo, 1988. -VV. AA.: El exilio español en México. México, Fondo de Cultura Económica, 1982. -Ilarri Gimeno, Angel: Catálogo do Pazo Museo «Quiñones de León» Vigo, Concello, 1978. Pintores españoles de la Escuela de París. Vigo, Caixavigo, 1992. -Gaya Nuño, J. A.: La pintura española del siglo XX. Madrid, Ibérico Europea de Edic., 1970. -Gállego, Julián: 30 artistas españoles de la Escuela de París. Madrid, Centro Conde Duque, 1984.
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
Los jugadores, que dan título al cuadro y ocupan el centro de la composición, aparecen como algo secundario; la perspectiva nos lleva al fondo, al interior de un dormitorio y a un paisaje de tejados y chimeneas, en un ámbito que subrayan las mujeres, distribuidas en la habitación con distintas expresiones y actitudes. Son muchas las estampas que realiza Souto en esta época con temas de interiores de barrios bajos y vida bohemia, que traslucen su formación literaria, con ambientes y personajes que apuntan una narración inexistente.
Os xogadores, que lle dan título ao cadro e ocupan o centro da composición, aparecen como algo secundario; a perspectiva lévanos ao fondo, ao interior dun dormitorio e a unha paisaxe de tellados e chemineas, nun ámbito que subliñan as mulleres, distribuídas na habitación con distintas expresións e actitudes. Son moitas as estampas que realiza Souto nesta época con temas de interiores de barrios baixos e vida bohemia, que traslocen a súa formación literaria, con ambientes e personaxes que apuntan unha narración inexistente.
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...