| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
El tema principal que aborda la obra es la emigración, el ansia de emigrar provocada por el deseo de abandonar la dura vida del campo.
Según Mª Victoria Carballo-Calero, la primera versión realizada por Castelao sobre este tema vió la luz en el nº 65 de la Voz de Galicia de Buenos Aires, publicada en febrero de 1915. Esta versión está considerada, cronológicamente, como la segunda de las cuatro existentes, siendo la última publicada en el Álbum Nós.
La escena se desenvuelve en el campo, situando a los personajes, un padre y un hijo, en un primer plano. El padre, desfallecido, de cara envejecida y arrugada, contrasta con el hijo, con el rostro de perfil y gesto arrogante que resume el desprecio que siente ante los intentos de persuasión de su padre.
El mayor rigor descriptivo se centra sobre las figuras concibiendo el paisaje como un fondo contextualizador, pudiéndose apreciar las siluetas de unos robles y un hórreo, que marcan la procedencia campesina de los personajes. El dibujo, de línea fina, desvela las influencias del diseño japonés que tiende a esquematizar las formas, revelándose de manera evidente en el paisaxe, en el trazo, casi caligráfico, de las ramas de los árboles.
El color en Castelao funciona como complemento. El negro de fondo se distribuye uniformemente, en una gran masa plana, generando una composición que apenas provoca sensaciones de profundidad. El paisaje no distorsiona ni distrae del verdadero punto de atención, la figura humana, los protagonistas, acentuando su relevancia, logrando una gran coherencia entre texto y dibujo.
Plásticamente la obra es cuidada, manteniendo aspectos descritivos y decorativos en un equilibrio que Castelao abandonará en la última versión del Álbum Nós, en la busqueda de una obra con una mayor fuerza expresiva.
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Del 28 de junio al 3 de septiembre de 2000 en el Museo de Pontevedra, del 15 de septiembre al 20 de octubre de 2000 en
"Os Castelaos de Ourense". Del 15 de marzo al 15 de abril de 1985. Sala de exposicións de Caixaourense, Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Del 3 de marzo al 13 de abril de 1986, Real Jardín Botánico, Madrid.
"Castelao. 1886-1950". Del 3 al 29 de octubre de 1986. Sala de Exposicións de Caixaourense. Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Ministerio de Cultura, Madrid, 1986
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1985, pág. 52
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1989, pág. 62
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Fundación Caixagalicia. A Coruña, 2000, pág. 181.
O tema principal que aborda a obra é a emigración, a ansia de emigrar provocada polo desexo de abandonar a dura vida do campo.
Segundo Mª Victoria Carballo-Calero, a primeira versión realizada por Castelao sobre este tema viu a luz no nº 65 da Voz de Galicia de Bos Aires, publicada en febreiro de 1915. Esta versión está considerada, cronoloxicamente, como a segunda das catro existentes, sendo a última a publicada no Álbum Nós.
A escena desenvólvese no campo, situando aos personaxes, un pai e un fillo, nun primeiro plano. O pai, amoucado, de face evellecida e enrugada, contrasta co fillo, co rostro de perfil e xesto fachendoso que resume o desprezo que sente ante os intentos de disuasión do seu pai.
O maior rigor descritivo céntrase sobre as figuras concibindo a paisaxe como un fondo contextualizador, podéndose aprecia-las siluetas duns carballos e un hórreo, que marcan a procedencia campesiña dos personaxes. O debuxo, de liña fina, desvela as influencias do deseño xaponés que tende a esquematiza-las formas, revelándose de xeito evidente na paisaxe, no trazo, case caligráfico, das pólas das árbores.
A cor en Castelao funciona como complemento. O negro de fondo distribúese uniformemente, nunha gran masa plana, xerando unha composición que apenas provoca sensacións de profundidade. A paisaxe non distorsiona nin distrae do verdadeiro punto de atención, a figura humana, os protagonistas, acentuando a súa relevancia, acadando unha gran coherencia entre texto e debuxo.
Plasticamente a obra é coidada, mantendo aspectos descritivos e decorativos nun equilibrio que Castelao abandonará na última versión do Álbum Nós, na busca dunha obra cunha maior forza expresiva.
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Do 28 de xuño ao ao 3 de setembr de 2000 no Museo de Pontevedra, do 15 de setembro ao 20 de outubro de 2000 n
"Os Castelaos de Ourense". Do 15 de marzo ó 15 de abril de 1985. Sala de exposicións de Caixaourense, Torre de Ourense
"Castelao. 1886-1950". Do 3 de marzo ó 13 de abril de 1986, Real Jardín Botánico, Madrid.
"Castelao. 1886-1950". Do 3 ao 29 de outubro de 1986. Sala de Exposicións de Caixaourense. Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Ministerio de Cultura, Madrid, 1986
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1985, páx. 52
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1989, páx. 62
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Fundación Caixagalicia. A Coruña, 2000, páx. 181.
La personalidad múltiple de este gallego excepcional excede lo puramente plástico para incidir en campos que da de alguna manera, sin embargo, el ilustre rianxeiro abordó desde la didáctica del dibujo. Emigra con sus padres a La Argentina en 1895 y vive en la Pampa, de donde regresa a su villa natal en 1900. Cursó la carrera de Medicina en Santiago de Compostela, donde se doctoró en 1909, aunque apenas llegó a ejercerla, y en circunstancias forzadas, puesto que él mismo dijo que se hizo médico por amor a su padre y no ejerció la carrera por amor a la humanidad. Colabora en la fundación de un periodiquillo satírico local, titulado «El barbero municipal», y pronuncia, durante los años de la guerra europea, la conferencia «Algo acerca de la caricatura». Expone obra plástica por vez primera en Ourense, en 1912, y poco después en Madrid. Una enfermedad de su precaria vista le produce, en 1914, desprendimiento de retina, del cual se recupera gracias a la intervención de un oftalmólogo vigués. En 1915 colabora con la revista «La ilustración gallega y americana» y concurre a la Exposición Nacional de Bellas Artes de dicho año, en la que consigue tercera medalla con una obra fuertemente influída por Brueghel. A partir de 1919 expone los dibujos que reunirá más tarde en el álbum «Nós», título de la revista de cultura gallega que se funda un año más tarde en la que ejercerá, además de la dirección artística, una fuerte influencia. En 1931, al proclamarse la república, es elegido diputado por Pontevedra. Trabaja en la recopilación de cruceiros, que estudia y dibuja y constituyen el tema de su ingreso en la Real Academia Gallega, con el título de «As cruces de pedra na Galiza», y un hermoso volumen que no verá impreso, puesto que se edita en Buenos Aires el año en que, nada más iniciarse, fallece Castelao. Decisivo es el viaje que realiza por Francia, Bélgica y Alemania como becario de la Diputación pontevedresa, ciudad en la que reside y en la que trabaja como funcionario del Instituto de Estadística. Estamos en 1921, y de ese viaje quedará un diario que pone de manifiesto el talante estético de Castelao, con admiraciones para artistas hoy por completo olvidados y rechazo, en cambio, a otros, realmente innovadores y hasta fundamentales en la historia del arte contemporáneo. Desterrado en Badajoz, comienza a escribir su libro de teoría política «Sempre en Galiza», que hay que juzgar no de modo intemporal, sino a la luz del tiempo y la urgencia de los acontecimientos que se producen cuando van surgiendo las páginas, que continuará en el exilio en Estados Unidos y Cuba. Durante la guerra civil está en Madrid, Valencia y Barcelona. En la segunda de estas ciudades publica sus álbumes de dibujos «Galicia mártir», y «Atila en Galicia», denuncia de la barbarie bélica y defensa de la República, por la que ha tomado partido incondicional. En 1938 viaja a Moscú y a Nueva York, donde edita el álbum «Milicianos» y dibuja «Negros», también carpeta personal. Pasa algún tiempo en Cuba, regresa a Nueva York, y en 1940 se establece en Buenos Aires, donde un año más tarde estrena su deliciosa pieza teatral, muy lorquiana, «Os vellos non deben namorarse». Su labor como dibujante y caricaturista ha quedado en diarios de Galicia, bajo el título genérico de «Cousas da vida», que llega a ser expresión tópica en su país, y donde está su tremenda agudeza, la ternura de su dedicación a los humildes, su gracia para la sítesis en línea, digna del mejor Bagaría, Bartolozzi y otros dibujantes de su tiempo. También ha publicado relatos bajo el título de «Cousas», que constituyen un nuevo género literario a caballo entre el cuento, el artículo y la crónica, cuyo valor reconocerá -e incluso imitará- más tarde Camilo José Cela. Todos ellos, puñado para un breve volumen, van ilustrados por el escritor, que también publica una novela corta, «Un ollo de vidro», quizá su mejor trabajo literario, y una novela de menor interés, «Os dous de sempre». En Buenos Aires trabaja intensamente y da conferencias los últimos años de su vida. Vive en olor de multitud galleguista, como un verdadero patriarca de la patria en la emigración y el exilio. Falleció el 7 de enero de 1950. Su entierro constituyó el acontecimiento de devoción fraternal gallega más emocionante que ha registrado la historia del país. Los restos mortales del artista, tras reposar en el cementerio bonaerense de La Chacarita, en el Panteón del Centro Gallego de la capital argentina, fueron trasladados a Galicia en 1984 para su reposo definitivo en el Panteón de Gallegos Ilustres de Compostela. La obra de Castelao se conserva, con orgullo, en museos de Galicia. Su pintura está, en buena parte, en el de Pontevedra, cuidada amorosamente por su amigo Filgueira Valverde. Caixavigo posee dos grandes murales de Castelao que representan la emigración y el retorno del indiano, que pertenecieron al antiguo Café Moderno, en los bajos del edificio donde tuvo su primera sede importante la institución de ahorro. Los dibujos se han reunido en diferentes álbumes, ya que fueron puestos a la venta y adquiridos por los museo gallegos y por las Cajas de Ahorros. Plásticamente, Castelao es muy desigual. Como dibujante es siempre excelente, tanto en la caricatura como en la expresión de afán testimonial o didáctico. Aquí acusa a veces la influencia de los flamencos que tanto estudió, y en especial de Brueghel. Gustó de la estampa japonesa y de las estilizaciones del arte oriental, lo que se refleja en sus paisajes, de fino grafismo, muy idealizados, a los que falta sentido de la perspectiva, algo imposible para su limitadísima visión, de manera que pintaba más con la intuición, con la sensibilidad, que con la mirada. En cuaquier caso, se adscribió a modos neorrománticos o modernistas, sin acceder para nada a los nuevos «ismos» que conoció y, en general, no apreció, durante su viaje por Europa. El mejor Castelao plástico está en los dibujos de negros, hechos en Nueva York con trazo rápido y enérgico, en algunos de los ejemplos del álbum «Nós», tan bien realizados que parecen grabados al aguafuerte, y en las estampas de ciegos de su última época, un tema que le preocupó a lo largo de su vida y que trató con mezcla de dramatismo y ternura.
-Paz Andrade, Valentín: Castelao na luz e na sombra. A Coruña, Edicións do Castro, 1982. -Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Madrid, 1980. -Durán, J. A.: El primer Castelao. Madrid, Edit. Siglo XXI, 1972. -Durán J. A.: Historia de caciques, bandos e ideologías en la Galicia no urbana. Madrid, Edit. Siglo XXI,1972. -Gaya Nuño, J. A.: La pintura española del siglo XX. Madrid, Ibérico Europea de edic., 1970. -Seoane, Luis: Castelao artista. Buenos Aires, Edit. Alborada, 1969. -Fernández, Marcial: Trascendencia y hondura de Castelao. México, Edit. Triskele, 1951. -Bozal, Valeriano: El realismo plástico en España. Madrid, Edic. Península. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Pablos, Francisco: Pintores gallegos del Novecientos. A Coruña, Edit. Fundación Barrié, 1981. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer. 1976. -VV. AA.: Un siglo de pintura gallega 1880/1980. Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 1984. -Zubigalla Barrera, Carlos A: Castelao no arte galego. Montevideo, Edic. Ronsel. -Mon, Fernando: La pintura actual en Galicia. Vigo, 1967. -Mon, Fernando: Pintura contemporánea en Galicia. A Coruña, Caixa Galicia, 1987. -Otero Pedrayo, Ramón: O libro dos amigos. Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953. -Otero Pedrayo, Ramón: O espello na serán. Vigo, Edit. Galaxia, 1966. -Otero Pedrayo, Ramón: Parladoiro. Obras selectas. Vigo, Edit. Galaxia, 1973. -Fdez. del Riego, Francisco: Galicia no espello. Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953. -Carrete Parrondo, Juan; Vega Glez., Jesusa; Fontbona, Francisco, y Bozal, Valeriano: El grabado en España (siglo XIX y XX). Vol. XXXII de Summa Artis. Madrid, Edit. Espasa Calpe, 1988. Consúltense también las obras de Castelao: As cruces de pedra na Galiza. Buenos Aires, 1950 Diario 1921. Vigo, Edit. Galaxia, 1977. Album «Nós». Madrid, Hauser y Menet, 1934 Cousas da vida. Seis volúmenes, Vigo, Edit. Galaxia. Escolma posible. Vigo, Edit. Galaxia. 175 dibujos de Castelao. Edic. Caixa de Aforros, Compostela, 1976.
A personalidade múltiple deste galego excepcional excede o puramente plástico para incidir en campos que, dalgún xeito, sen embargo, o ilustre rianxeiro abordou desde a didáctica do debuxo. Emigra con seus pais á Arxentina en 1895 e vive na Pampa, desde onde regresa á súa vila natal en 1900. Cursou a carreira de Medicina en Santiago de Compostela, onde se doutorou en 1909, aínda que a penas chegou a exercela, e en circunstancias forzadas, posto que el mesmo dixo que se fixera médico por amor a seu pai e non exerceu a carreira por amor á humanidade. Colabora na fundación dun xornaliño satírico local titulado «El barbero municipal», e pronuncia, durante os anos da guerra europea, a conferencia «Algo acerca de la caricatura». Expón obra plástica por primeira vez en Ourense en 1912 e pouco despois en Madrid. Unha enfermidade da súa precaria vista prodúcelle en 1914 desprendemento de retina, do que recupera gracias á intervención dun oftalmólogo vigués. En 1915 colabora coa grande revista «La ilustración gallega y americana» e concorre á Exposición Nacional de Belas Artes do devandito ano, na que consegue a terceira medalla cunha obra fortemente influída por Brueghel. A partir de 1919 expón os debuxos que reunirá máis tarde no álbum «Nós», título da revista de cultura galega que se funda un ano máis tarde e na que exercerá, ademais da dirección artística, unha forte influencia. En 1931, ó proclamarse a República, elíxeno deputado por Pontevedra. Traballa na recompilación de cruceiros, que estudia e debuxa, constituíndo este o tema do seu ingreso na Real Academia Galega, co título «As cruces de pedra na Galiza», e un fermoso volume que non chegará a ver impreso, xa que se edita en Bos Aires o ano que, nada máis iniciarse, falece Castelao. Decisiva é a viaxe que realiza por Francia, Bélxica e Alemaña como bolseiro da Deputación de Pontevedra, cidade na que reside e na que traballa como funcionario do Instituto de Estatística. Estamos en 1921 e desa viaxe quedará un diario que pon de manifesto o talante estético de Castelao, con admiracións para artistas hoxe esquecidos por completo, e rexeitamento, en cambio, a outros, realmente innovadores e ata fundamentais na historia da arte contemporánea. Desterrado a Badaxoz, comeza a escribi-lo seu libro de teoría política «Sempre en Galiza», que hai que xulgar non de modo intemporal, senón á luz do tempo e maila urxencia dos acontecementos que se producen cando van xurdindo as páxinas, que ha continuar no exilio en Estados Unidos e Cuba. Durante a Guerra Civil está en Madrid, Valencia e Barcelona. Na segunda destas cidades publica os seus álbumes de debuxos «Galicia mártir» e «Atila en Galicia», denuncia da barbarie bélica e defensa da República, pola que toma partido incondicional. En 1938 viaxa a Moscú e Nova York, onde edita o álbum «Milicianos» e debuxa «Negros», tamén carpeta persoal. Pasa algún tempo en Cuba, regresa a Nova York e en 1940 establécese en Bos Aires, onde un ano máis tarde estrea a súa deliciosa peza teatral, moi lorquiana, «Os vellos non deben de namorarse». O seu labor como debuxante e caricaturista quedou en diarios de Galicia, baixo o título xenérico de «Cousas da vida», que chega a ser expresión tópica no seu país, e onde está a súa grande agudeza, a tenrura da súa dedicación ós humildes, a súa gracia para a síntese en liña, digna do mellor Bagaría, Bartolozzi e outros debuxantes do seu tempo. Tamén publicou relatos baixo o título de «Cousas», que constitúen un novo xénero literario a cabalo entre o conto, o artigo e a crónica, do que recoñecerá o seu valor e mesmo imitará máis tarde Camilo José Cela. Todos eles, para un breve volume, van ilustrados polo escritor, que tamén publica unha novela curta, «Un ollo de vidro», quizais o seu mellor traballo literario, e unha novela de menor interese, «Os dous de sempre». En Bos Aires traballa intensamente e dá conferencias os derradeiros anos da súa vida. Vive en cheiro de multitude galeguista, como un verdadeiro patriarca da patria na emigración e o exilio. Fina o 7 de xaneiro de 1950. O seu enterro constituíu o acontecemento de devoción fraternal galega máis emocionante que rexistrou a historia do país. Os restos mortais do artista, tras repousar no cemiterio bonaerense de La Chacarita, no Panteón do Centro Galego da capital arxentina, trasladáronse a Galicia en 1984 para o seu acougo definitivo no Panteón de Galegos Ilustres de Compostela. A obra de Castelao consérvase con orgullo en museos de Galicia. A súa pintura atópase, en boa parte, no de Pontevedra, coidada agarimosamente polo seu amigo Filgueira Valverde. Caixavigo posúe dous grandes murais que representan a emigración e mailo retorno do indiano, que perteneceron ó antigo Café Moderno, nos baixos do edificio onde tivo a súa primeira sede importante a institución de agora. Os debuxos reuníronse en diferentes álbumes, xa que se puxeron á venda e os adquiriron os museos galegos e caixas de aforros. Plasticamente, Castelao é moi desigual. Como debuxante é sempre excelente, tanto na caricatura coma na expresión de afán testemuñal ou didáctico. Aquí acusa ás veces a influencia dos flamencos que tanto estudiou e, en especial, de Brueghel. Gustou da estampa xaponesa e das estilizacións da arte oriental, o cal se reflecte nas súas paisaxes, de fino grafismo, moi idealizados, ós que falta sentido da perspectiva, algo imposible para a súa limitadísima visión, de xeito que pintaba máis coa intuición, coa sensibilidade, ca coa mirada. En calquera caso, adscribiuse a modos neorrománticos ou modernistas, sen acceder para nada ós novos "ismos" que coñeceu e, en xeral, non apreciou durante a súa viaxe por Europa. O mellor Castelao plástico está nos debuxos de negros, feitos en Nova York con trazado rápido e enérxico, nalgúns dos exemplos do albúm "Nós", tan ben feitos que semellan gravados á augaforte, e nas estampas de cegos da última época, un tema que lle preocupou ó longo da súa vida e que tratou con mestura de dramatismo e tenrura.
-Paz Andrade, Valentín: Castelao na luz e na sombra. A Coruña, Edicións do Castro, 1982. -Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Madrid, 1980. -Durán, J. A.: El primer Castelao. Madrid, Edit. Siglo XXI, 1972. -Durán J. A.: Historia de caciques, bandos e ideologías en la Galicia no urbana. Madrid, Edit. Siglo XXI,1972. -Gaya Nuño, J. A.: La pintura española del siglo XX. Madrid, Ibérico Europea de edic., 1970. -Seoane, Luis: Castelao artista. Buenos Aires, Edit. Alborada, 1969. -Fernández, Marcial: Trascendencia y hondura de Castelao. México, Edit. Triskele, 1951. -Bozal, Valeriano: El realismo plástico en España. Madrid, Edic. Península. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Pablos, Francisco: Pintores gallegos del Novecientos. A Coruña, Edit. Fundación Barrié, 1981. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer. 1976. -VV. AA.: Un siglo de pintura gallega 1880/1980. Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes, 1984. -Zubigalla Barrera, Carlos A: Castelao no arte galego. Montevideo, Edic. Ronsel. -Mon, Fernando: La pintura actual en Galicia. Vigo, 1967. -Mon, Fernando: Pintura contemporánea en Galicia. A Coruña, Caixa Galicia, 1987. -Otero Pedrayo, Ramón: O libro dos amigos. Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953. -Otero Pedrayo, Ramón: O espello na serán. Vigo, Edit. Galaxia, 1966. -Otero Pedrayo, Ramón: Parladoiro. Obras selectas. Vigo, Edit. Galaxia, 1973. -Fdez. del Riego, Francisco: Galicia no espello. Buenos Aires, Edic. Galicia, 1953. -Carrete Parrondo, Juan; Vega Glez., Jesusa; Fontbona, Francisco, y Bozal, Valeriano: El grabado en España (siglo XIX y XX). Vol. XXXII de Summa Artis. Madrid, Edit. Espasa Calpe, 1988. Consúltense tamén as obras de Castelao: As cruces de pedra na Galiza. Buenos Aires, 1950 Diario 1921. Vigo, Edit. Galaxia, 1977. Album «Nós». Madrid, Hauser y Menet, 1934 Cousas da vida. Seis volumes, Vigo, Edit. Galaxia. Escolma posible. Vigo, Edit. Galaxia. 175 dibujos de Castelao. Edic. Caixa de Aforros, Compostela, 1976.
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
El tema principal que aborda la obra es la emigración, el ansia de emigrar provocada por el deseo de abandonar la dura vida del campo.
Según Mª Victoria Carballo-Calero, la primera versión realizada por Castelao sobre este tema vió la luz en el nº 65 de la Voz de Galicia de Buenos Aires, publicada en febrero de 1915. Esta versión está considerada, cronológicamente, como la segunda de las cuatro existentes, siendo la última publicada en el Álbum Nós.
La escena se desenvuelve en el campo, situando a los personajes, un padre y un hijo, en un primer plano. El padre, desfallecido, de cara envejecida y arrugada, contrasta con el hijo, con el rostro de perfil y gesto arrogante que resume el desprecio que siente ante los intentos de persuasión de su padre.
El mayor rigor descriptivo se centra sobre las figuras concibiendo el paisaje como un fondo contextualizador, pudiéndose apreciar las siluetas de unos robles y un hórreo, que marcan la procedencia campesina de los personajes. El dibujo, de línea fina, desvela las influencias del diseño japonés que tiende a esquematizar las formas, revelándose de manera evidente en el paisaxe, en el trazo, casi caligráfico, de las ramas de los árboles.
El color en Castelao funciona como complemento. El negro de fondo se distribuye uniformemente, en una gran masa plana, generando una composición que apenas provoca sensaciones de profundidad. El paisaje no distorsiona ni distrae del verdadero punto de atención, la figura humana, los protagonistas, acentuando su relevancia, logrando una gran coherencia entre texto y dibujo.
Plásticamente la obra es cuidada, manteniendo aspectos descritivos y decorativos en un equilibrio que Castelao abandonará en la última versión del Álbum Nós, en la busqueda de una obra con una mayor fuerza expresiva.
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Del 28 de junio al 3 de septiembre de 2000 en el Museo de Pontevedra, del 15 de septiembre al 20 de octubre de 2000 en
"Os Castelaos de Ourense". Del 15 de marzo al 15 de abril de 1985. Sala de exposicións de Caixaourense, Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Del 3 de marzo al 13 de abril de 1986, Real Jardín Botánico, Madrid.
"Castelao. 1886-1950". Del 3 al 29 de octubre de 1986. Sala de Exposicións de Caixaourense. Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Ministerio de Cultura, Madrid, 1986
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1985, pág. 52
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1989, pág. 62
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Fundación Caixagalicia. A Coruña, 2000, pág. 181.
O tema principal que aborda a obra é a emigración, a ansia de emigrar provocada polo desexo de abandonar a dura vida do campo.
Segundo Mª Victoria Carballo-Calero, a primeira versión realizada por Castelao sobre este tema viu a luz no nº 65 da Voz de Galicia de Bos Aires, publicada en febreiro de 1915. Esta versión está considerada, cronoloxicamente, como a segunda das catro existentes, sendo a última a publicada no Álbum Nós.
A escena desenvólvese no campo, situando aos personaxes, un pai e un fillo, nun primeiro plano. O pai, amoucado, de face evellecida e enrugada, contrasta co fillo, co rostro de perfil e xesto fachendoso que resume o desprezo que sente ante os intentos de disuasión do seu pai.
O maior rigor descritivo céntrase sobre as figuras concibindo a paisaxe como un fondo contextualizador, podéndose aprecia-las siluetas duns carballos e un hórreo, que marcan a procedencia campesiña dos personaxes. O debuxo, de liña fina, desvela as influencias do deseño xaponés que tende a esquematiza-las formas, revelándose de xeito evidente na paisaxe, no trazo, case caligráfico, das pólas das árbores.
A cor en Castelao funciona como complemento. O negro de fondo distribúese uniformemente, nunha gran masa plana, xerando unha composición que apenas provoca sensacións de profundidade. A paisaxe non distorsiona nin distrae do verdadeiro punto de atención, a figura humana, os protagonistas, acentuando a súa relevancia, acadando unha gran coherencia entre texto e debuxo.
Plasticamente a obra é coidada, mantendo aspectos descritivos e decorativos nun equilibrio que Castelao abandonará na última versión do Álbum Nós, na busca dunha obra cunha maior forza expresiva.
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Do 28 de xuño ao ao 3 de setembr de 2000 no Museo de Pontevedra, do 15 de setembro ao 20 de outubro de 2000 n
"Os Castelaos de Ourense". Do 15 de marzo ó 15 de abril de 1985. Sala de exposicións de Caixaourense, Torre de Ourense
"Castelao. 1886-1950". Do 3 de marzo ó 13 de abril de 1986, Real Jardín Botánico, Madrid.
"Castelao. 1886-1950". Do 3 ao 29 de outubro de 1986. Sala de Exposicións de Caixaourense. Torre de Ourense.
"Castelao. 1886-1950". Ministerio de Cultura, Madrid, 1986
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1985, páx. 52
Carballo-Calero Ramos, Mª. V.; "Os castelaos de Ourense". Caixaourense, A Coruña, 1989, páx. 62
"Castelao. Exposición del 50 aniversario". Fundación Caixagalicia. A Coruña, 2000, páx. 181.
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...