| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
Absorto en la belleza del paisaje, un joven apoyado lánguidamente sobre un árbol, ve pasar una bandada de golondrinas. La composición, estructurada en tres planos que delimitan la profundidad, presenta en el primer término al joven poeta, en un plano medio la ladera y finalmente las nubes y las golondrinas que en su vuelo describen una uve. Como excelente ilustrador, en esta obra, Máximo Ramos demuestra la calidad de su trabajo al conseguir esos matices de blancos, negros y grises en un dibujo que, a pesar de ser monocromo, no limita, en absoluto, su valor lumínico. La influencia de la estampa japonesa se intuye gracias al delicado grafismo de la obra. Su gusto por las figuras tristes y melancólicas permiten, como en este caso, otorgar a sus creaciones misterio y lirismo siendo inevitable el preguntarse, ¿en qué pensará el poeta?.
Absorto na beleza da paisaxe, un mozo, apoiado languidamente sobre unha árbore, ve pasar unha bandada de andoriñas. A composición, estructurada en tres planos que delimitan a profundidade, presenta en primeiro termo o mozo poeta, nun plano medio a ladeira e, finalmente, as nubes e as andoriñas que no seu voo van describindo a letra uve. Como excelente ilustrador, nesta obra, Máximo Ramos amosa a calidade do seu traballo ó acadar eses matices de brancos, negros e grises nun debuxo que, a pesar de ser monocromo, non limita en absoluto o seu valor lumínico. A influencia da estampa xaponesa intúese gracias ó delicado grafismo da obra. O seu gusto polas figuras tristes e melancólicas permiten, coma neste caso, outorgarlles ás súas creacións misterio e lirismo sendo inevitable preguntarse, ¿en qué estará pensando o poeta?
Hijo de marino, no siguió la carrera paterna a la que quiso inclinársele. El futuro artista odiaba por igual los uniformes y la disciplina, puesto que siempre fue anárquico, apasionado, un tanto sombrío. Marcha a Madrid, dispuesto a vivir la bohemia del arte. Tras una dura experiencia negativa regresa a Ferrol. Dibuja constantemente, hasta alcanzar una considerable maestría. Se traslada a A Coruña para trabajar como delineante. Tampoco resiste mucho tiempo, y en 1910 emprende la aventura de la emigración. Al cabo de tres años regresa de nuevo a Ferrol, donde está en 1913. Tampoco resiste, y en 1916 se marcha a Madrid primero, y a Barcelona poco después. Dibuja para publicaciones de la época como «La Esfera» y «Blanco y Negro». Publica un libro impresionante, «Mientras llega la hora», ilustrado por él mismo. Este libro le da fama de revolucionario. Se adscribe a modas de la época y dibuja en estilo modernista y decadente. Se inicia en las tareas de grabado, en las que llegará a ser un consumado y exquisito maestro. En esta faceta, Máximo Ramos consigue tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1934, con su pieza «Mi abuelo el pirata», y segunda, tras los reveses de la guerra civil, en 1941, con «Las viudas», ejemplo de su estilo exquisito, dramático, de gran dibujante. Circunstancias políticas y de subsistencia le llevan a trabajar para la prensa oficial franquista, y sus dibujos, muy de comic, aparecen en «Flechas y Pelayos» y en «Fotos». En la primera continúa una ditirámbica y amañada «Historia del movimiento nacional». Se hacen populares sus historietas tituladas «Nueve meses prisionero de los rojos», donde los republicanos son malos, feos y canijos, y los falangistas y franquistas altos, hermosos y nobles, y «Aventuras milicianas del terrible Paco Lanas», en estilo cómico. Otra serie suya que en la inicial postguerra alcanza popularidad es la titulada «Aventuras de Quico y Caneco». Su vida, difícil, amargada, concluye no en 1944, como se ha citado muchas veces, sino en 1949, el 25 de febrero, en Madrid. Su obra de pintor no es abundante, si bien la de grabador tuvo más aceptación. Hoy se encuentra representado en museos de Galicia y en los de grabado de todo el mundo. Los museos de Ferrol y Vigo conservan excelentes pinturas de Máximo Ramos. Máximo Ramos es un plástico intenso, dibujante prodigioso, de pulso increíble con el buril, cuando graba planchas para aguafuerte o talla dulce. Consigue efectos de claroscuro que casi llegan al cromatismo. Es elegante, mórbido o documental, según el momento. Como pintor es suelto, muy colorista, de temperamento imaginativo y ensoñador. Tardíamente ha encontrado reconocimiento en su ciudad natal, donde, desde principios de los ochenta, se ha creado un premio internacional de grabado que lleva su nombre.
-Bello Piñeiro, Felipe: El arte en Ferrol. Guía de Ferrol, 1944. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer. 1976. -Esteve Ortega, E.: Arte gallego. Barcelona,1930. -Carrete Parrondo, Juan; Vega Gonzalez, Jesusa; Fontbona, Francesc y Bozal, Valeriano: El grabado en España (siglos XIX y XX)Vol. XXXII de Summa Artis. Madrid, Edit. Espasa Calpe, 1988. -Pablos, Francisco: Pintores gallegos del Novecientos. A Coruña, Fundación Barrié, 1981. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Martín, Antonio: Historia del comic español, 1875-1939. Barcelona, 1978. -Mon, Fernando: Pintura contemporánea en Galicia. A Coruña, Caixa Galicia, 1987. -Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Madrid, 1980.
Fillo dun mariño, non seguiu a carreira paterna á que o quixeron inclinar. O futuro artista odiaba os uniformes e a disciplina, xa que sempre foi un anárquico, apaixonado un tanto tristeiro. Marcha a Madrid, disposto a vivi-la bohemia da arte. Despois dunha dura experiencia negativa, volve ó Ferrol. Debuxa constantemente, ata acadar unha considerable mestría. Trasládase á Coruña para traballar como delineante. Tampouco resiste moito tempo e, en 1910, emprende a aventura da emigración. Ó cabo de tres anos regresa de novo ó Ferrol, onde está en 1913. Tampouco resiste e, en 1916, marcha primeiro a Madrid e a Barcelona pouco despois. Debuxa para publicacións da época coma «La Esfera» e «Blanco y Negro». Publica un libro impresionante, «Mientras llega la hora», ilustrado por el mesmo. Este libro dálle fama de revolucionario. Adscríbese a modas da época e debuxa nun estilo modernista e decadente. Iníciase nas tarefas de gravado, nas que chegará a ser un consumado e exquisito mestre. Nesta faceta, Máximo Ramos acada a terceira medalla na Exposición Nacional de Belas Artes de 1934, coa súa peza «Mi abuelo el pirata», e a segunda, tralos reveses da Guerra Civil, en 1941, con «Las viudas», exemplo do seu estilo exquisito e dramático de gran debuxante. Circunstancias políticas e de subsistencia lévano a traballar para a prensa oficial franquista e os seus debuxos, moi de comic, aparecen en «Flechas y Pelayos» e mais en «Fotos». Na primeira continúa unha ditirámbica e amañada «Historia del movimiento nacional». Fanse populares as súas historietas tituladas « Nueve meses prisionero de los rojos», onde os republicanos son malos, feos e esmirrados e os falanxistas e franquistas altos, fermosos e nobres, e tamén as «Aventuras milicianas del terrible Paco Lanas», cun estilo cómico. Outra serie súa que na inicial posguerra acada popularidade é a titulada «Aventuras de Quico y Caneco». A súa vida, difícil, amargada, non remata en 1944, como se dixo moitas veces, senón en 1949, o 25 de febreiro, en Madrid. A súa obra de pintor non é abundante, mais a de gravador tivo unha meirande aceptación. Hoxe atópase representado en museos de Galicia e nos de gravado de todo o mundo. Os museos do Ferrol e Vigo conservan excelentes pinturas do artista. Máximo Ramos é un plástico intenso, debuxante prodixioso, de pulso incrible co buril, cando grava pranchas para augaforte ou talla doce. Acada efectos de clarescuro que case chegan ó cromatismo. É elegante, mórbido ou documental, segundo o momento. Como pintor, é solto, moi colorista, de temperamento imaxinativo e soñador. O recoñocemento foi serodio na súa cidade natal, onde, desde principios dos oitenta, se creou un premio internacional de gravado que leva o seu nome.
-Bello Piñeiro, Felipe: El arte en Ferrol. Guía de Ferrol, 1944. -Chamoso Lamas, Manuel: «Arte», en Galicia. Barcelona, Edit. Noguer. 1976. -Esteve Ortega, E.: Arte gallego. Barcelona,1930. -Carrete Parrondo, Juan; Vega Gonzalez, Jesusa; Fontbona, Francesc y Bozal, Valeriano: El grabado en España (siglos XIX y XX)Vol. XXXII de Summa Artis. Madrid, Edit. Espasa Calpe, 1988. -Pablos, Francisco: Pintores gallegos del Novecientos. A Coruña, Fundación Barrié, 1981. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Martín, Antonio: Historia del comic español, 1875-1939. Barcelona, 1978. -Mon, Fernando: Pintura contemporánea en Galicia. A Coruña, Caixa Galicia, 1987. -Pantorba, Bernardino de: Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes. Madrid, 1980.
|
|
Absorto en la belleza del paisaje, un joven apoyado lánguidamente sobre un árbol, ve pasar una bandada de golondrinas. La composición, estructurada en tres planos que delimitan la profundidad, presenta en el primer término al joven poeta, en un plano medio la ladera y finalmente las nubes y las golondrinas que en su vuelo describen una uve. Como excelente ilustrador, en esta obra, Máximo Ramos demuestra la calidad de su trabajo al conseguir esos matices de blancos, negros y grises en un dibujo que, a pesar de ser monocromo, no limita, en absoluto, su valor lumínico. La influencia de la estampa japonesa se intuye gracias al delicado grafismo de la obra. Su gusto por las figuras tristes y melancólicas permiten, como en este caso, otorgar a sus creaciones misterio y lirismo siendo inevitable el preguntarse, ¿en qué pensará el poeta?.
Absorto na beleza da paisaxe, un mozo, apoiado languidamente sobre unha árbore, ve pasar unha bandada de andoriñas. A composición, estructurada en tres planos que delimitan a profundidade, presenta en primeiro termo o mozo poeta, nun plano medio a ladeira e, finalmente, as nubes e as andoriñas que no seu voo van describindo a letra uve. Como excelente ilustrador, nesta obra, Máximo Ramos amosa a calidade do seu traballo ó acadar eses matices de brancos, negros e grises nun debuxo que, a pesar de ser monocromo, non limita en absoluto o seu valor lumínico. A influencia da estampa xaponesa intúese gracias ó delicado grafismo da obra. O seu gusto polas figuras tristes e melancólicas permiten, coma neste caso, outorgarlles ás súas creacións misterio e lirismo sendo inevitable preguntarse, ¿en qué estará pensando o poeta?
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...