| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
Composición con pincelada suelta y, al mismo tiempo, respetuosa con el rigor geométrico, en un difícil equilibrio entre libertad y orden. La obra sigue un esquema interno, metódico y coherente a pesar del aparente caos. La composición, a diferencia de otras obras en las que privilegia un centro, presenta dos zonas de interés claramente diferenciadas. La sobriedad de los negros y los ocres, la estructura razonada, disciplinadamente construida de la derecha, se opone, y a la vez, se enriquece, con la abstracción, las manchas gestuales y las veladuras de rojos y amarillos de la izquierda. Es el neocubismo el soporte de la pieza, pero entendido de una manera personal y particular por el autor, que persigue la fragmentación del espacio pictórico sin incluir referencias figurativas. Los planos superpuestos, conseguidos por la interpretación del negro como un color, del que extrae ricas calidades tonales, y empleo de veladuras, generan una gran profundidad y provocan un juego de ritmos, de formas y colores que potencian los valores poéticos de la obra.
Composición con pincelada solta e, asemade, respectuosa co rigor xeométrico, nun difícil equilibrio entre liberdade e orde. A obra segue un esquema interno, metódico e coherente a pesar do aparente caos. A composición, a diferencia doutras obras nas que privilexia un centro, presenta dúas zonas de interese claramente diferenciadas. A sobriedade de negros e ocres, a estructura razoada, disciplinadamente construída da dereita, oponse e á vez enriquécese coa abstracción, as manchas xestuais e as veladuras dos vermellos e amarelos da esquerda. É o neocubismo o soporte da peza, pero entendido dunha maneira persoal e particular polo autor, que persegue a fragmentación do espacio pictórico pero sen incluír referencias figurativas. Os planos superpostos, acadados pola interpretación do negro como unha cor da que extrae ricas calidades tonais, e o emprego de veladuras xeran unha gran profundidade e provocan un xogo de ritmos, formas e cores que potencian os valores poéticos da obra.
Firma habitualmente sus obras con el segundo de sus apellidos, que ha hecho universal. Aunque nacido en la urbe herculina, reside en Madrid desde que tenía ocho años. Y su dedicación al arte, si bien de resonancia hoy excepcional, comenzó tardíamente ya que su vida derivó inicialmente por caminos bien distintos. Estudió la carrera de medicina, que ejerció en la capital de España entre los años 1940 y 1955. Deportista muy destacado, en la especialidad de atletismo, llegó a representar a España, en los Juegos Olimpicos celebrados en Londres en 1948. Interesado por la pintura, abandona la dedicación profesional a la Medicina en 1955, para entregarse por completo al arte, con tal personalidad que ha formado a legiones de alumnos en su tarea didáctica como profesor de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense. Comenzó participando en concursos universitarios, en los que alcanza premios. Es becado por el Ministerio de Educación Nacional y viaja por medio mundo, participando en exposiciones colectivas, algunas tan importantes como las bienales de Alejandría y Salzburgo, Milán y otras. Su versatilidad le lleva a destacar en géneros tan diversos como la acuarela, la vidriera o el diseño para estampado en tela. Su obra es conocida y elogiada en Atenas, El Cairo, Amman, Ankara, Beirut, Damasco, Estambul. Expone en Berlín y gana el concurso para la decoración del pabellón español de la Expo de Bruselas en 1968. A partir de estos años, la obra de Molezún, ya entre las primeras y más importantes de la vanguardia española, se muestra en ciudades de toda España, y de Europa y América. Persiste en su curiosidad por cualquier manifestación o acontecimiento donde pueda mostrar su talento plástico, y gana medalla de plata en la Bienal de las Artes en el Deporte, en Madrid, en 1977. La más importante fundación cultural de España, la March, le ha encargado un mural para su sede madrileña, que realiza en 1974. En Vigo expuso por vez primera en 1980. Destacó en la primera Mostra Unión Fenosa, con adquisición de obra. La confirmación de su prestigio en Galicia le llega en 1992, cuando realiza la exposición vigésimosexta de la serie " Grandes artistas gallegos " en la sala del centro cultural de Caixavigo. Poco más de un año después realiza otra muestra personal en el sala de la misma institución. Molezún es nombre imprescindible en los repertorios de arte contemporáneo. Es un clásico en la más pura vanguardia y está representado en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid; en el de Arte Abstracto, de las Casas Colgadas en Cuenca, fundado por su amigo Fernando Zóbel y hoy cedido a la fundación March; en el de Arte Contemporáneo de Villafamez, en Levante; en el de Castrelos, Vigo, y en otros muchos de Europa y América, así como en las más importantes colecciones particulares de rango internacional. Molezún, en su obra, expresa no las cosas, o su referencia, sino su estructura, su interior. Hay en él algo de diseccionador en pro de la intramorfología y el cromatismo oculto. Nada, en su pintura, responde a referencias codificadas y sin embargo, semeja ser, es, al fin, profundamente y hasta inquietantemente, real, a partir de un concepto abstractivo, de composición razonada, cartesiana, como orquestada. En sus cuadros hay un perfecta arquitectura; una armonía de líneas, espacios y manchas razonada, dosificada, exquisita. Su gama es deliberadamente asordada, neutra, a base de tierras, ocres, algunos naranjas, que en estas gamas constituyen la nota lírica. Y está el negro, como gran señor resultante y dominador. Cualquier insinuación de referencia formal está geometrizada, reducida a estructura. Si aserraramos un bloque de mármol veteado de Brasil o de la India y obseváramos su textura, agrandando los poros, las rugosidades, las superficies alternadas, ásperas o pulidas, tendríamos una aproximación a la gráfica de este artista, serio, profundo, reflexivo, en el fondo eminentemente lírico, que sin duda aprendió mucho del cubismo de Picasso y de Juan Gris, aunque él supo llevarlo más a su esencia. Quizá los años de ejercicio de la medicina hayan influido en este peculiar mundo plástico de Molezún. Si miráramos al través de las lentes de un microscopio, en un laboratorio de anatomopatología, contemplaríamos texturas viscerales, tejidos musculosos, venosos, semióseos, semejantes a la apariencia de las composiciones de Molezún, que también parecen capas geológicas cámbricas. Estamos ante una pintura paradógica, puesto que siendo, al fin, muy elocuente, parece silenciosa, asordada, y sin embargo, vibra, inquieta, emociona. La materia es delgada, a veces neutra o mate, y otras deliberadamente brillante, untuosa. Mil rascaduras, veladoras, levísimas grumosidades, aparecen en esas perspectivas de mundo de almacén industrial, donde todo, ese todo que se insinua, que se imagina únicamente, parece estar ordenado con prisa, como si fuera a derrumbarse y, no obstante, tuviéramos la seguridad de que va a permanecer para siempre, inmóvil; inamovible por monolítico, ya que aparenta más geología que vegetalidad. Así, la pintura de Molezún inquietará siempre, y cada uno de sus cuadros será tantos cuadros como contempladores razonantes tenga, porque engaña al no ser un mundo de realidades, sino de sugerencias, desnudo y como barroquizante. Porque si se nos conminara a definir a este pintor, nos atreveríamos a afirmar que es un cubista barroco, sostenido por una rigurosa conceptualidad. A veces hay adherencias en esta plástica que no es estrictamente pintura, ya que participa del "collage" o está dicha sobre paneles con herramientas de grafismo amplísimas, como llanas o anchas espátulas, para lograr apariencias de grabado, de morfología de muro donde la industria realizó pruebas de color. Y es que antes de la mancha está la geometría y al fin se adueña de todo esa orquestación tonal, de composición asordada que rechaza cualquier descriptivismo.
- Aguilera Cerni, Vicente:Panorama del nuevo arte español. Madrid, Edit. Guadarrama 1966. - Pablos, Francisco:Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. - Castro Arines, José de:Molezún. Expósición Antológica. Vigo, Caixavigo 1992. -I Mostra Unión Fenosa. A Coruña 1989. - Rozas, Mercedes y Gonzalez Alegre, Alberto:Trazos e Camiños. Compostela, Xunta de Galicia, 1993.
Asina as súas obras habitualmente co segundo dos seus apelidos, que converte en universal. Aínda que nado na urbe herculina, reside en Madrid dende que tiña oito anos. A súa dedicación á arte, se ben hoxe de excepcional resonancia, comezou serodiamente, dado que a súa vida derivou por camiños moi ditintos. Estudiou a carreira de Medicina, que exerceu na capital de España, entre 1940 e 1955. Deportista moi destacado na especialidade de atletismo, chegou a representar a España nos xogos olímpicos celebrados en Londres en 1948. Interesado pola pintura, afástase da actividade profesional da Medicina en 1955 para se entregar por completo á arte, con semellante personalidade que chegou a formar lexións de alumnos na súa tarefa didáctica, como profesor da Facultade de Belas Artes da Universidade complutense. Empezou participando en concursos universitarios, nos que acada premios. Obtén unha bolsa do Ministerio de Educación Nacional e viaxa por medio mundo, participando en exposicións colectivas, algunhas tan importantes coma as bienais de Alexandría, Salzburgo e Milán, entre outras. A súa versatilidade lévao a sobrancear en xéneros tan diversos coma a acuarela, a vidreira ou o deseño para estampado en tea. A súa obra coñécese e mais elóxiase en Atenas, O Cairo, Ammán, Ankara, Beirut, Damasco e mais Estambul. Expón en Berlín e gaña o concurso para a decoración do pavillón español da Expo de Bruxelas en 1968. A partir destes anos, a obra de Molezún, xa entre as primeiras e máis importantes da vangarda española, amósase en cidades de toda España e de Europa e América. Persiste na súa curiosidade por calquera manifestación ou acontecemento onde poida mostra-lo seu talento plástico; gaña a medalla de prata na "Bienal de las Artes en el Deporte", en Madrid, en 1977. Encárganlle para March, a fundación cultural máis importante de España, un mural que el realiza en 1974 para a sede madrileña. En Vigo expuxo por primeira vez en 1980. Destacou na primeira Mostra Unión Fenosa, con adquisición de obra. A confirmación do seu prestixio en Galicia chégalle en 1992, cando realiza a vixesimosexta exposición da serie "Grandes artistas gallegos" na sala do centro cultural de Caixavigo. Pouco máis dun ano despois organiza outra mostra persoal nesa mesma sala. Molezún é un nome imprescindible nos repertorios de arte contemporánea. É un clásico na máis pura vangarda, representado no Museo de Arte Contemporánea de Madrid; no de Arte Abstracta, no das Casas Colgadas, en Cuenca, fundado este por Fernando Zóbel, amigo seu e que hoxe se cedeu á Fundación March; no Museo de Arte Contemporánea de Villafámez, en Levante; no de Castrelos, en Vigo e noutros moitos de Europa e América, así como nas coleccións particulares máis importantes de rango internacional. Molezún na súa obra expresa non as cousas ou a súa referencia senón a súa estructura, o seu interior. Hai algo nel de diseccionador a prol da intramorfoloxía e o cromatismo acochado. Nada, na súa pintura, responde a referencias codificadas, e, sen embargo, semella ser, é, ó fin e ó cabo, profundamente, e ata inquedante real a partir dun concepto abstractivo, de composición razoada, cartesiana, como orquestrada. Nos seus cadros hai unha arquitectura perfecta, así como unha harmonía de liñas, espacios e mancha razoada dosificada e exquisita. A súa gamma é deliberadamente enxordecida, neutra, a base de terras, ocres, algúns laranxas, que nestas gammas constitúen a nota lírica. Calquera insinuación de referencia formal está xeometrizada, reducida a estructura. Se cortamos un bloque de mármore veteado do Brasil ou da India e observámo-la súa textura, agrandando os poros, as rugosidades, as superficies alternadas, ásperas ou pulidas, teriamos un achegamento á grafía deste artista, serio, profundo, reflexivo, no fondo eminentemente lírico, que, sen dúbida, aprendeu moito do cubismo de Picasso e de Juan Gris, aínda que el soubo levalo máis á súa esencia. Se cadra os anos que exerceu a Medicina influíron nese peculiar mundo plástico de Molezún. De mirarmos a través das lentes dun microscopio, nun laboratorio de anatomopatoloxía, contemplariamos texturas viscerais, tecidos musculosos, velenosos, semióseos semellantes á apariencia das composicións de Molezún, que tamén parecen capas xeolóxicas cámbricas. Estamos perante unha pintura paradóxica, posto que, sendo ó fin moi elocuente, semella silenciosa, axordada,e, sen embargo, vibra, inqueda, emociona. A materia é delgada, ás veces neutra ou mate, e outras deliberadamente brillante, untuosa. Mil rabuñaduras, veladuras, levísimas grumosidades aparecen nesas perspectivas de mundo de almacén industrial, onde todo, ese todo que se insinúa, que se imaxina unicamente, semella estar ordenado con présa, coma se se fose derrubar e, pese a todo, tivesémo-la seguridade de que vai permanecer para sempre, inmóbil; inamovible por monolítico, xa que aparenta máis xeoloxía ca vexetalidade. Así, a pintura de Molezún inquedará sempre, e cada un dos seus cadros será tantos cadros coma contempladores razoantes teña, porque trabuca ó non ser un mundo de realidades, senón de suxerencias, espido e como barroquizante. Porque se nos conminasen a definirmos este pintor, ousariamos afirmar que é un cubista barroco, sostido por unha rigorosa conceptualidade. Ás veces hai adherencias nesta plástica que non son estrictamente pintura, xa que participa do "collage" ou está dita encol de paneis con ferramentas de grafismo moi amplas, coma chairas ou anchas espátulas, para lograren apariencias de gravado, de morfoloxía de muro onde a industria realizou probas de cor. E é que antes da mancha está a xeometría e ó fin apodérase de toda esa orquestración tonal, de composición axordada que rexeita calquera descritivismo.
- Aguilera Cerni, Vicente: Panorama del nuevo arte español. Madrid, Edit. Guadarrama 1966. - Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. - Castro Arines, José de: Molezún. Expósición Antológica. Vigo, Caixavigo 1992. -I Mostra Unión Fenosa. A Coruña 1989. - Rozas, Mercedes y Gonzalez Alegre, Alberto: Trazos e Camiños. Compostela, Xunta de Galicia, 1993.
|
|
|
|
Composición con pincelada suelta y, al mismo tiempo, respetuosa con el rigor geométrico, en un difícil equilibrio entre libertad y orden. La obra sigue un esquema interno, metódico y coherente a pesar del aparente caos. La composición, a diferencia de otras obras en las que privilegia un centro, presenta dos zonas de interés claramente diferenciadas. La sobriedad de los negros y los ocres, la estructura razonada, disciplinadamente construida de la derecha, se opone, y a la vez, se enriquece, con la abstracción, las manchas gestuales y las veladuras de rojos y amarillos de la izquierda. Es el neocubismo el soporte de la pieza, pero entendido de una manera personal y particular por el autor, que persigue la fragmentación del espacio pictórico sin incluir referencias figurativas. Los planos superpuestos, conseguidos por la interpretación del negro como un color, del que extrae ricas calidades tonales, y empleo de veladuras, generan una gran profundidad y provocan un juego de ritmos, de formas y colores que potencian los valores poéticos de la obra.
Composición con pincelada solta e, asemade, respectuosa co rigor xeométrico, nun difícil equilibrio entre liberdade e orde. A obra segue un esquema interno, metódico e coherente a pesar do aparente caos. A composición, a diferencia doutras obras nas que privilexia un centro, presenta dúas zonas de interese claramente diferenciadas. A sobriedade de negros e ocres, a estructura razoada, disciplinadamente construída da dereita, oponse e á vez enriquécese coa abstracción, as manchas xestuais e as veladuras dos vermellos e amarelos da esquerda. É o neocubismo o soporte da peza, pero entendido dunha maneira persoal e particular polo autor, que persegue a fragmentación do espacio pictórico pero sen incluír referencias figurativas. Os planos superpostos, acadados pola interpretación do negro como unha cor da que extrae ricas calidades tonais, e o emprego de veladuras xeran unha gran profundidade e provocan un xogo de ritmos, formas e cores que potencian os valores poéticos da obra.
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...