| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
La Serie Vigo supone un reto y una innovación abriendo un nuevo camino de experimentación en el trabajo del autor que nunca antes se había acercado al paisaje con una mirada tan certera y desnuda.
Sobre la base del cartón, Rafael Freijeiro ha desplegado su visión de la ciudad de Vigo que se presenta como una urbe gris, nebulosa y llena de misterio.
La composición disfruta en todo momento del tono acartonado del fondo sobre el que el dibujo, de trazo firme y seguro, describe minuciosamente los diferentes enclaves simbólicos y representativos de la ciudad olívica.
Los colores empleados se reducen al blanco, al gris y al negro. El blanco retrata el paisaje y los edificios dejando respirar a la base mientras que el gris, plomizo y denso, domina el aire confiriendo a la atmósfera de la ciudad un aspecto cargado y espeso. La sensación de luz queda conseguida por el empleo de colores claros y el juego ondulado del cartón de fondo.
El dibujo sostiene la obra, la línea capta la verticalidad de la arquitectura, el conglomerado de embarcaciones en la zona portuaria, la vegetación del Castro, pero es el color el que define realmente a la serie, casi el no color con el que el autor ha recreado a la ciudad otorgándole, a pesar del tono gris que correspondería a una urbe moderna e industrial, un aspecto etéreo y poético, la realidad de un Vigo Atlántico.
A Serie Vigo supón un reto e unha innovación abrindo un novo camiño de experimentación no traballo do autor, que nunca antes se achegara á paisaxe cunha mirada tan certeira e espida.
Sobre a base de cartón, Rafael Freijeiro desprega a súa visión da cidade de Vigo, que se presenta como unha urbe gris, nebulosa, chea de misterio.
A composición goza en todo momento do ton acartonado do fondo sobre o que o debuxo, de trazo firme e seguro, describe minuciosamente os diferentes enclaves simbólicos e representativos da cidade olívica.
As cores empregadas redúcense ó branco, o gris e o negro. O branco retrata a paisaxe e os edificios deixando respirar a base mentres que o gris, plomizo e denso, domina o aire conferindo á atmosfera da cidade un aspecto cargado e espeso. A sensación de luz queda conseguida polo emprego de cores claras e o xogo ondulado do cartón de fondo.
O debuxo sostén a obra, a liña capta a verticalidade da arquitectura, o conglomerado de embarcacións na zona portuaria, a vexetación do Castro, pero é a cor a que define realmente a serie, case a non cor coa que o autor recrea a cidade outorgándolle, a pesar do ton gris que correspondería a unha urbe moderna e industrial, un aspecto etéreo e poético, a realidade dun Vigo Atlántico.
Comenzará a dibujar casi instintivamente, a muy temprana edad, probablemente alentado por su padre, buen dibujante, poeta, persona de acusado espíritu artístico. No obstante, se considera autodidacto. Su inicial participación en muestras de arte la hizo en la denominada Arte Xoven Galega, en Vigo, y al ser seleccionado entre una amplísima concurrencia de noveles se sintió estimulado a continuar pintando. Se vincula al colectivo Assi, reunión de artistas jóvenes en el barrio antiguo vigués, con el que celebra su primera exposición individual en 1992. Inquieto, sigue buscando modos de darse a conocer y participa en certámenes en toda Galicia y salta a Portugal. Envía obra a concursos de Granada y Toledo. Entre tanto, prosigue sus muestras personales, en Vigo, Madrid, A Coruña, Tui, Pontevedra y Ourense. Su pintura forma parte de colecciones institucionales de Galicia, Madrid, Ourense, Pontevedra y Portugal. Le atrae el mural, que realiza, con su peculiar dinamicidad y cromatismo casi exultante, en establecimientos públicos, de alguno de los cuales llega a ser emblemático. Antes de centrarse en un expresionismo sinóptico, que va desnudando progresivamente, en busca de una esquematicidad muy lírica, pasa por etapas de pura abstracción en las que le preocupa la materia. Se aproxima al "pop", si bien desde una tradición dilatada que puede tener raíces en Goya y continúa en en artistas tan diversos como Turner, los post impresionistas, especialmente Cezánne, Chagall y los expresionistas alemanes de entreguerras, en concreto Grosz, aunque en definitiva está muy lejos de la acritud casi cáustica del germánico. Indudablemente, el mundo del "comic" está presente en la obra de este artista vigués, aunque como punto de partida, para expresiones en las que late un barroquismo de signo vitralista, tarea que aún no ha acometido, pero en la que sin duda lograría expresiones muy personales, ya que sus ámbitos están como compartimentados en el conjunto firme, abigarrado, casi avasallador de sus superficies planas, en azules, carmines, amarillos, contorneados por líneas negras de trazo muy firme. Con frecuencia, inscribe en esos grafismos objetos determinados y concretos, a modo de imaginarios "collages". Late en la pintura de Freijeiro, y a veces está explícita, una intención social y hasta planfletaria, sin que por ello se quede en la mera anécdota. Ironía, sugerencia caricaturesca, sí, pero anegada al fin de ternura, de amabilidad. Sus seres son esquemáticos, de miradas ausentes o alucinadas, y sus paisajes llegan al frontalismo muralista de manera deliberada, anegante, como en la gran pintura mejicana. En sus últimas muestras ha presentado bodegones en los que esa densidad definidora está superada, para ser mucho más esquemático, acentuando su lirismo implícito, con la referencia de Matisse.
-Costa Magalhâes, J.: Catálogo de la muestra en Caixavigo. 1998. -Alonso, Eliseo: Presentación del cuaderno Freijeiro. 1993. 1060. Frugívoros (1996) 57,2 x 84 cm. Acrílico/tela (Inv. 1072)
Comeza a debuxar case instintivamente, a moi temperá idade, probablemente alentado polo seu pai, bo debuxante, poeta, persona de acusado espírito artístico. Non obstante, considérase autodidacta. A súa inicial participación en mostras de arte fíxoa na denominada Arte Xoven Galega, en Vigo, e ó ser seleccionado entre unha amplísima concorrencia de noveis sentiuse estimulado a continuar pintando. Vencéllase ó colectivo Assi, reunión de artistas novos no barrio antigo vigués, co que leva a cabo a súa primeira exposición individual en 1992. Inquedo, segue a buscar modos de darse a coñercer e participa en certames en toda Galicia e salta a Portugal. Envía obra a concursos de Granada e Toledo. Entre tanto, prosegue as súas mostras persoais, en Vigo, Madrid, A Coruña, Tui, Pontevedra e Ourense. A súa pintura forma parte de coleccións institucionais de Galicia, Madrid, Ourense, Pontevedra e Portugal. Atráelle o mural, que realiza, coa súa peculiar dinamicidade e cromatismo case exultante, en establementos públicos; dalgún deles chega a ser emblemático. Antes de centrarse nun expresionismo sinóptico, que vai nuando progresivamente, na busca dunha esquematicidade moi lírica, pasa por etapas de pura abstracción nas que lle preocupa a materia. Aproxímase ó "Pop", se ben unha tradición dilatada que pode ter raíces en Goya e continúa en artistas tan diversos como Turner, os postimpresionistas, especialmente Cezánne. Chagall e os expresionistas alemáns de entreguerras, en concreto Grosz, aínda que en definitiva estea moi lonxe da acritude case cáustica do xermano. Indubidablemente, o mundo do “comic” está presente na obra deste artista vigués, aínda que como punto de partida, para expresións nas que latexa un barroquismo de signo vitralista, tarefa que aínda non acometeu, pero na que sen dúbida acadaría expresións moi persoais, xa que nos seus ámbitos están como compartimentados no conxunto firme, abigarrado, case avasallador das súas superficies planas, en azuis, carmíns, marelos, contorneados por liñas negras de trazo moi firme. A cotío, inscribe neses grafismos obxectos determinados e concretos, a modo de imaxinarias "colaxes". Latexa na pintura de Freijeiro, e ás veces está explícita unha intención social e ata panfletaria, sen que por isto se quede na mera anécdota. Ironía, suxestión caricaturesca, si, pero anegada de tenrura, de amabilidade. Os seus seres son esquemáticos, de miradas ausentes ou alucinados, e as súas paisaxes chegan ó frontalismo muralista de maneira deliberada, anegante, como na gran pintura mexicana. Nas súas últimas mostras presentou bodegóns nos que esa densidade definidora está superada, para ser moito máis esquemático, acentuando o seu lirismo implícito, coa referencia de Matisse.
- Reproducido no catálogo da exposición de Madrid do 96. - Costa Maglhaes, J.: Catálogo da mostra en Caixavigo. 1998. - Alonso, Eliseo: Presentación del cuaderno Freijeiro. 1993.
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
La Serie Vigo supone un reto y una innovación abriendo un nuevo camino de experimentación en el trabajo del autor que nunca antes se había acercado al paisaje con una mirada tan certera y desnuda.
Sobre la base del cartón, Rafael Freijeiro ha desplegado su visión de la ciudad de Vigo que se presenta como una urbe gris, nebulosa y llena de misterio.
La composición disfruta en todo momento del tono acartonado del fondo sobre el que el dibujo, de trazo firme y seguro, describe minuciosamente los diferentes enclaves simbólicos y representativos de la ciudad olívica.
Los colores empleados se reducen al blanco, al gris y al negro. El blanco retrata el paisaje y los edificios dejando respirar a la base mientras que el gris, plomizo y denso, domina el aire confiriendo a la atmósfera de la ciudad un aspecto cargado y espeso. La sensación de luz queda conseguida por el empleo de colores claros y el juego ondulado del cartón de fondo.
El dibujo sostiene la obra, la línea capta la verticalidad de la arquitectura, el conglomerado de embarcaciones en la zona portuaria, la vegetación del Castro, pero es el color el que define realmente a la serie, casi el no color con el que el autor ha recreado a la ciudad otorgándole, a pesar del tono gris que correspondería a una urbe moderna e industrial, un aspecto etéreo y poético, la realidad de un Vigo Atlántico.
A Serie Vigo supón un reto e unha innovación abrindo un novo camiño de experimentación no traballo do autor, que nunca antes se achegara á paisaxe cunha mirada tan certeira e espida.
Sobre a base de cartón, Rafael Freijeiro desprega a súa visión da cidade de Vigo, que se presenta como unha urbe gris, nebulosa, chea de misterio.
A composición goza en todo momento do ton acartonado do fondo sobre o que o debuxo, de trazo firme e seguro, describe minuciosamente os diferentes enclaves simbólicos e representativos da cidade olívica.
As cores empregadas redúcense ó branco, o gris e o negro. O branco retrata a paisaxe e os edificios deixando respirar a base mentres que o gris, plomizo e denso, domina o aire conferindo á atmosfera da cidade un aspecto cargado e espeso. A sensación de luz queda conseguida polo emprego de cores claras e o xogo ondulado do cartón de fondo.
O debuxo sostén a obra, a liña capta a verticalidade da arquitectura, o conglomerado de embarcacións na zona portuaria, a vexetación do Castro, pero é a cor a que define realmente a serie, case a non cor coa que o autor recrea a cidade outorgándolle, a pesar do ton gris que correspondería a unha urbe moderna e industrial, un aspecto etéreo e poético, a realidade dun Vigo Atlántico.
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...