| Inicio |
Información de AutorInformación do Autor ![]() |
Obra en Detalle ![]() |
Resultados Búsqueda ![]() |
Busq. Avanzada ![]() |
Busq. Específica ![]() |
La litografía se incluye dentro de la obra «España Artística y Monumental» dirigida por Villaamil que contó con el marqués de Remisa como mecenas y Patricio Escusa como colaborador literario. El pintor, autor de la mayoria de los dibujos, encargó las litografías a los más prestigiosos litógrafos de la época, cuyos nombres aparecen fuera de la plancha de cada grabado. Reproduce el montañoso Paso de Pancorvo que comunica la meseta castellana con el valle del Ebro en la provincia de Burgos a la que dedicó en el libro 19 láminas. Con un planteamiento escenográfico ordena el paisaje enmarcado el sendero con montañas que limitan los bordes laterales de la composición, envuelta en brumas románticas. Rebaños de ovejas, guiados por pastores, cruzan el desfiladero, humanizando la escena con una nota de color.
"Do Romanticismo ós anos vinte" mayo-junio 1996, Centro Cultural Caixavigo.
A litografía inclúese dentro da obra «España artística y Monumental», dirixida por Villaamil, que contou co marqués de Remisa como mecenas e Patricio Escursa como colaborador literario. O pintor, autor da maioría dos debuxos, encargou as litografías ós máis prestixiosos litógrafos da época, os nomes dos cales aparecen fóra da prancha de cada gravado. Reproduce o montañoso Paso de Pancorvo, que comunica a meseta castelá co val do Ebro, na provincia de Burgos, á que dedicou nolibro 19 láminas. cunha exposición escenográfica ordena a paisaxe encadrando o sendeiro con montañas que limitan os bordos laterais da composición, envolta en brétemas románticas. Rabaños de ovellas, guiados por pastores, atravesan o desfiladeiro, humanizado a escena cunha nota de cor.
"Do Romanticismo ós anos vinte" maio-xuño 1996, Centro Cultural Caixavigo.
Con esta luminaria romántica, abolutamente insólita en el ambiente en que se produce, comienza la pintura de Galicia, sin más antecedente que el del orensano Antonio Puga, dos centurias antes. Todo en Villaamil es precoz, urgente, formidable. A los cinco años de edad ingresa como cadete alumno en el Colegio Militar de Santiago, en el que su padre era profesor de Fortificación, Topografía y Dibujo. Cuando tiene doce años, su familia se traslada a Madrid, y el niño interrumpe sus iniciales estudios, aunque a los ocho había desempeñado el cargo de ayudante profesor de Dibujo. En el colegio de San Isidro el Real sigue enseñanzas de carácter literario. Tras el triunfo liberal de aquella accidentada España fernandina, en 1823, con la invasión de los «Cien Mil Hijos de San Luis », el gallego opta por el partido liberal y se incorpora al ejército, con el grado de subteniente, en el ánimo de rechazar al nutrido invasor. Cuenta sólo dieciseis años, pero participa en todas las acciones militares, y consta oficialmente que se distinguió por su valor y animosidad. Su carrera militar se trunca con el desastre de San Lúcar la Mayor, próxima a Sevilla, donde en una escaramuza es herido de gravedad y hecho prisionero. Convalece en el Hospital de la Sangre de Sevilla y, ya restablecido, es conducido a Cádiz como prisionero de guerra. Arias Anglés, su más completo biógrafo, dice que, hasta 1830, son oscuros los años de la vida de Villaamil. Y son muy importantes, puesto que en ellos se produce la transformación del estudiante, precoz profesor y militar heróico, en pintor. Lo cierto es que en este tiempo de obligada inactividad dibuja y pinta, bajo la dirección del profesor José García. Como es natural a su carácter, sus progresos son tan rápidos que ese mismo año, 1830, es elegido para realizar los decorados del gran teatro de la ciudad de Puerto Rico, isla todavía española. Allí permanece hasta 1833, puesto que se sabe que el 27 de abril de dicho año, el bergantín en que regresa de América toca en Portugal. Andalucía, donde ha estado obligatoriamente, le atrae, y la recorre en buena parte, ya que se sabe que estuvo entre el verano y el otoño en Granada y Sevilla, ciudad en la que coincide con el gran dibujante romántico inglés David Roberts, cuyo trabajo debió ejercer verdadera fascinación sobre el gallego, que primero lo imita, luego lo iguala y al fin casi lo supera. De esta época data igualmente su amistad con el pintor Esquível, frío, académico, en nada semejante a Villamil. Al año siguiente se establece en Madrid. Traba inmediatamente relación con la familia real y es presentado a la reina, quien se interesa por la obra del gallego. Solicita ser admitido como miembro de mérito, en el ramo de Paisaje, en la Real Academia de San Fernando. Ingresa en 1835, y en septiembre concurre a la exposición de esta importante corporación, con gran elogio de la crítica. El dinámico Villaamil quiere estar presente en todo, y meses más tarde interviene en la fundación del Ateneo madrileño, instritución de tan dilatada y justa fama en la vida cultural y política de España. Conoce a Ramón de Mesonero Romanos y comienza a ilustrar el «Panorama matritense» de este castizo escritor. Villaamil no se conforma, y también interviene en la creación del Liceo Artístico y Literario Español de Madrid, la casa colectiva romántica por excelencia en el ambiente intelectual de la capital de la nación. El gallego es ya un pintor reconocido, puesto que en 1837 el barón Taylor le compra cinco cuadros que decorarán los palacios del monarca Luis-Felipe de Francia. Ya se le considera el mejor paisajista del momento, y sólo hace cuatro años desde que inició la exhibición de su obra. José Zorrilla, el joven poeta del momento, le dedica una composición titulada «La noche de invierno» y el pintor le contesta dibujando la portada de la primera edición de los versos del vallisoletano. La Reina visita el Liceo Artístico. Se le obsequia con un cuadro de Villaamil, y la augusta dama adquiere otro. El artista es nombrado, en 1838, caballero de la Orden de Isabel la Católica y recibe otra condecoración, ésta militar, en recuerdo de su comportamiento en la campaña de 1823. Generoso, como buen romántico, Villaamil se vuelca en favor de Esquível, cuando el retratista áulico pierde temporalmente la visión. En 1840 viaja por España, captando ambientes para sus cuadros, y pasa temporadas en Toledo y en Burgos. Después se traslada a París, desde donde inicia viaje por Europa que se extiende cuatro años, entre 1840 y 1844, con la disculpa de publicar, por especialistas litográficos de la capital de Francia, su famoso álbum, hoy joya plástica y bibliográfica inencontrable, titulado «España Artística y Monumental», de cuyas piezas sueltas se han hecho múltiples reproducciones, habitualmente tomadas como originales. Concurre a los salones de París, y en 1842 obtiene una de las medallas otorgadas. Visita el norte de Francia, Bélgica y Holanda, donde expone en 1843, y una de sus obras la adquiere el rey Guillermo I. Las casas reales son su visita frecuente, ya que también conoce las de Bélgica, Grecia y Francia. Esta le concede la Legión de Honor, distinción que coincide con el nombramiento de Caballero de la Orden de Carlos III en ESpaña, por decisión de la reina Isabel II, a su regreso a España en 1844. Viaja nuevamente a Francia. Más disticiones: es nombrado caballero de la Orden de Leopoldo de Bélgica. Y en España, nada menos que Teniente director de la Real Academia de San Fernando, en febrero de 1845, y además catedrático de Paisaje. Nuevos viajes por España, para pintar y dibujar incansablemente. Conoce al compositor ruso Glinka. En 1846 trata en Barcelona al cónsul Fernand de Lesseps, ingeniero autor del proyecto del canal de Suez. En 1846, en el salón de París, entre miles de artistas, el máximo crítico de arte de la historia, el poeta Charles Baudelaire, glosa su obra. Los elogios continúan en España. En 1848 la reina adquiere seis cuadros del gallego para decorar sus aposentos particulares en el Palacio de Oriente. Los tasadores oficiales, nada menos que José de Madrazo y Vicente López el extraordinario discípulo de Goya, los califican como lo mejor del artista ferrolano. Al crearse la Escuela Preparatoria para las Carreras de Ingenieros Civiles y Arquitectos, Villaamil es nombrado profesor de Paisaje. Regresa a su tierra natal en 1849 y recorre las provincias de A Coruña y Pontevedra. Sus correrías por toda España prosiguen hasta 1852, y en todo acontecimiento importante está presente Villaamil. Tan intensa vida hace que su salud se resienta. Enferma gravemente, de una dolencia hepática, y muere en Madrid el 5 de junio de 1854, cuando contaba solamente 47 años. Su obra está en todos los museos del mundo. Pintor extraordinariamente prolífico, sus óleos, acuarelas, litografías y dibujos se cuentan por miles, aunque, como decimos, muchas de tales litografías no son originales, sino hábiles reproducciones. Villaamil es un dibujante prodigioso, capaz de captar, idealizándolos, todos los ambientes, en amplios espacios que espectraliza en juegos de luces y sombras. Lugares abruptos, montañas, desfiladeros, puertos. Interiores de templos, escenas de la vida cotidiana; aspectos urbanos con lo monumental como fondo, siempre vivos, como si respiraran de verdad. Su cromatismo es fastuoso, casi siempre en gamas calientes y muy bien orquestadas. Dibujaba directamente con el pincel en trazos de consumado calígrafo como despreocupado, cuando utiliza la aguada. Es deliberadamente escenográfico, porque es romántico consumado. En sus interiores o paisajes urbanos hay a veces decenas de figuras, como si lo documental le preocupara. Cuando lo desea, la precisión de su dibujo es de minuciosidad entomológica.
-Arias Anglés, Juan Enrique: J. Pérez Villaamil. A Coruña, Edit. Atlántico, 1980. -Baudelaire, Charles: Escrits sur l'ArtObras Completas. París, Edit. La Pleyade, 1971. -Beruete, Aureliano: Historia de la pintura española del siglo XIX. Madrid, 1926. -Consuelo Bouzas, José: La pintura gallega. A Coruña, Porto, 1950. -Gaya Nuño, J. A.: Arte del siglo XIX. Ars Hispaniae. Madrid, Edit. Plus Ultra, 1966. -Lafuente Ferrari, Enrique: Breve historiade la pintura española. Madrid, Edit., Tecnos, 1953. -Rafols, J. F.: El arte romántico en España. Edit. Juventud. Barcelona, 1954. -Seoane, Luis: Jenaro Pérez Villaamil. Edic. Galicia. Buenos Aires, 1954. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Antonio Méndez Casal, "Unas acuarelas inéditas de la primera época de Villaamil" Revista Española de Arte, año I, núm. 4, diciembre de 1932; "Jenaro Pérez Villaamil", Madrid s.a. -J. E. Arias Anglés, "J. Pérez Villamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980. -Enrique Arias Anglés, "J. Pérez Villaamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980. -J. E. Arias Anglés "villaamil", Reales Sitios, núm. 36, 1973, p. 45 y ss. y "J. Pérez Villamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980.
Con esta luminaria romántica, absolutamente insólita no ambiente no que se produce,comeza a pintura en Galicia, sen máis antecedente có do ourensán Antonio Puga, dúas centurias antes. Todo en Villaamil é precoz, urxente, formidable.Ós cinco anos de idade ingresa como cadete alumno do Colexio Militar de Santiado no que seu pai era profesor de Fortificación, Topografía e Debuxo. Cando ten doce anos, a súa familia trasládase a Madrid e o rapaz interrompe os seus estudios iniciais, aínda que ós oito desempeñara o cargo de axudante profesor de Debuxo. No colexio de San Isidro O Real segue ensinanzas de carácter literario.Tralo triunfo liberal daquela accidentada España fernandina, en 1823, coa invasión dos "Cen Mil Fillos de San Luis", o galego opta polo partido liberal e incorpórase ó exército, co grao de subteniente, no ánimo de rexeita-lo nutrido invasor. Conta só dezaseis anos, pero participa en tódalas accións militares e consta oficialmente que se distingue polo seu valor e animosidade. A súa carreira militar trúncase co desastre de San Lúcar A Maior, próxima a Sevilla, onde nunha escaramuza é ferido de gravidade e feito prisioneiro. Convalece no Hospital de la Sangre de Sevilla e, xa restablecido, lévano a Cádiz como prisioneiro de guerra. Arias Anglés, o seu biógrafo máis completo, di que, ata 1830, os anos da vida de Villaamil son escuros. E son moi importantes, xa que neles se produce a transformación do estudiante, profesor precoz e militar heroico en pintor. O certo é que nese tempo de obrigada inactividade debuxa e pinta , baixo a dirección do profesor José García. Como é natural ó seu carácter, os seus progresos son tan rápidos que nese ano, 1830, elíxino para realiza-los decorados do gran teatro da cidade de Porto Rico, illa aínda española. Alí permanece ata 1833, posto que se sabe que o 27 de abril do devandito ano o bergantín no que regresa de América toca en Portugal. Andalucía, onde estivo obrigatoriamente, atráelle e percórrea en boa parte xa que se coñece que entre o verán e o outono estivo en Granada e Sevilla, cidade na que coincide co gran debuxante romántico inglés David Roberts, o traballo do cal debeu de exercer verdadeira fascinación sobre o galego, que primeiro o imita, logo o iguala,e ó fin case o supera. Desta época data tamén a súa amizade co pintor Esquivel, frío, académico, e nada semellante a Villaamil. Ó ano seguinte establécese en Madrid. Inmediatamente traba relación coa familia real e preséntano á raíña, quen se interesa pola obra do galego. Solicita ser admitido como membro de mérito no ramo de Paisaxe na Real Academia de San Fernando. Ingresa en 1835 e en setembro concorre á exposición desta importante corporación con grande eloxio da crítica. O dinámico Villaamil quere estar presente en todo e meses máis tarde intervén na fundación do Ateneo madrileño, institución de tan dilatada e xusta fama na vida cultural e política de España. Coñece a Ramón de Mesonero Romanos e comeza a ilustra-lo "Panorama matritense" deste castizo escritor. Villaamil non se conforma e tamén intervén na creación do Liceo Artístico e Literario Español de Madrid, a casa colectiva romántica por excelencia no ambiente intelectual da capital da nación. O galego é xa un pintor recoñecido, xa que en 1837 o barón Taylor lle compra cinco cadros que han decora-los palacios do monarca Luis-Felipe de Francia. Xa se considera o mellor paisaxista do momento e só hai catro anos desde que iniciou a exhibición da súa obra. José Zorrilla, o xove poeta do momento, dedícalle unha composición titulada "La noche de invierno" e o pintor contéstalle debuxando a portada da primeira edición dos versos do valisoletano. A Raíña visita o Liceo Artístico. Obséquiana cun cadro de Villaamil e a augusta dama adquire outro. O artista é nomeado en 1838 cabaleiro da Orde de Isabel A católica e recibe outra condecoración, esta militar, como lembranza do seu comportamento na campaña de 1823. Xeneroso, como bo romántico, Villaamil inclínase a prol de Esquivel, cando o retratista áulico perde temporalmente a visión. En 1840 viaxa por España, captando ambientes para os seus cadros e pasa temporadas en Toledo e Burgos. Despois trasládase a París, desde onde inicia unha viaxe por Europa que se prolonga catro anos, entre 1840 e 1844, coa desculpa de publicar, por especialistas litográficos da capital de Francia, o seu famoso álbum, hoxe xoia plástica e bibliográfica inatopable, titulado «España Artística y Monumental», cunhas pezas soltas das que se fixeron múltiples reproduccións, habitualmente tomadas como orixinais. Concorre ós salóns de París e en 1842 obtén unha das medallas outorgadas. Visita o norte de Francia, Bélxica e Holanda, onde expón en 1843, e unha das súas obras adquírea o rei Guillermo I. As casas reais son a súa visita frecuente, xa que tamén coñece as de Bélxica, Grecia e Francia. Esta concédelle a Lexión de Honor, distinción que cadra co nomeamento de cabaleiro da Orde de Carlos III en España, por decisión da raíña Isabel II, ó seu regreso a España en 1844. Viaxa novamente a Francia. Máis distincións: é nomeado cabaleiro da Orde de Leopoldo de Bélxica. E en España, nada menos que teniente director da Real Academia de San Fernando, en febreiro de 1845, e ademais catedrático de paisaxe. Realiza novas viaxes por España, para pintar e debuxar incansablemente. Coñece ó compositor ruso Glinka. En 1846 trata en Barcelona ó cónsul Fernand de Lesseps, enxeñeiro, autor de proxecto do canal de Suez. En 1846, no Salón de París, entre miles de artistas , o máximo crítico de arte da historia, o poeta Charles Baudelaire glosa a súa obra. As louvanzas continúan en España. En 1848 a raíña adquire seis cadros do galego para decora-los seus apousentos particulares no Palacio de Oriente. Os taxadores oficiais, nada menos que José de Madrozo e Vicente López, o extraordinario discípulo de Goya, califícano coma o mellor do artista ferrolán. Ó crearse a Escola Preparatoria para as carreiras de enxeñeiros civís e arquitectos, Villaamil é nomeado profesor de paisaxe. Volve á súa terra natal en 1849 e percorre as provincias da Coruña e Pontevedra. As súas andanzas por España proseguen ata 1852 e en calquera acontecemento importante está presente Villaamil. Fai unha vida tan intensa que a súa saúde se resinte. Enferma gravemente, dunha doenza hepática, e morre en Madrid o 5 de xuño de 1854, cando contaba só 47 anos. A súa obra está en tódolos museos do mundo. Pintor extraordinariamente prolífico, os seus óleos, acuarelas, litografías e debuxos cóntanse por milleiros, aínda que, como dicimos, moitas desas litografías non son orixinais, senón hábiles reproduccións. Villaamil é un debuxante prodixioso, capaz de captar idealizándoos, tódolos ambientes, en amplos espacios que espectraliza en xogos de luces e sombras. Lugares abruptos, montañas, desfiladeiros e portos. Interiores de templos, escenas da via cotiá; aspectos urbanos co monumental como fondo, sempre vivos, coma se respirasen de verdade. O seu cromatismo é fastuoso, case sempre en gammas quentes e moi ben orquestradas. Debuxaba directamente co pincel, en trazos de consumado calígrafo como despreocupado, cando emprega a augada. É deliberadamente escenográfico porque é un romántico consumado. Nos seus interiores ou paisaxes urbanas hai, ás veces, decenas de figuras, coma se o documental lle preocupase. Cando o desexa, a precisión do seu debuxo posúe unha minuciosidade entomolóxica.
-Arias Anglés, Juan Enrique: J. Pérez Villaamil. A Coruña, Edit. Atlántico, 1980. -Baudelaire, Charles: Escrits sur l'ArtObras Completas. París, Edit. La Pleyade, 1971. -Beruete, Aureliano: Historia de la pintura española del siglo XIX. Madrid, 1926. -Consuelo Bouzas, José: La pintura gallega. A Coruña, Porto, 1950. -Gaya Nuño, J. A.: Arte del siglo XIX. Ars Hispaniae. Madrid, Edit. Plus Ultra, 1966. -Lafuente Ferrari, Enrique: -Breve historia de la pintura española. Madrid, Edit., Tecnos, 1953. -Rafols, J. F.: El arte romántico en España. Edit. Juventud. Barcelona, 1954. -Seoane, Luis: Jenaro Pérez Villaamil. Edic. Galicia. Buenos Aires, 1954. -Pablos, Francisco: Plástica gallega. Vigo, Caixavigo, 1981. -Antonio Méndez Casal, "Unas acuarelas inéditas de la primera época de Villaamil" Revista Española de Arte, ano I, núm. 4, decembro de 1932; "Jenaro Pérez Villaamil", Madrid s.a. -J. E. Arias Anglés, "J. Pérez Villamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980. -Enrique Arias Anglés, "J. Pérez Villaamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980. -J. E. Arias Anglés "villaamil", Reales Sitios, núm. 36, 1973, p. 45 e ss. e "J. Pérez Villamil", Atlántico S.A., A Coruña, 1980.
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
| ||||||||||||
|
|
|
La litografía se incluye dentro de la obra «España Artística y Monumental» dirigida por Villaamil que contó con el marqués de Remisa como mecenas y Patricio Escusa como colaborador literario. El pintor, autor de la mayoria de los dibujos, encargó las litografías a los más prestigiosos litógrafos de la época, cuyos nombres aparecen fuera de la plancha de cada grabado. Reproduce el montañoso Paso de Pancorvo que comunica la meseta castellana con el valle del Ebro en la provincia de Burgos a la que dedicó en el libro 19 láminas. Con un planteamiento escenográfico ordena el paisaje enmarcado el sendero con montañas que limitan los bordes laterales de la composición, envuelta en brumas románticas. Rebaños de ovejas, guiados por pastores, cruzan el desfiladero, humanizando la escena con una nota de color.
"Do Romanticismo ós anos vinte" mayo-junio 1996, Centro Cultural Caixavigo.
A litografía inclúese dentro da obra «España artística y Monumental», dirixida por Villaamil, que contou co marqués de Remisa como mecenas e Patricio Escursa como colaborador literario. O pintor, autor da maioría dos debuxos, encargou as litografías ós máis prestixiosos litógrafos da época, os nomes dos cales aparecen fóra da prancha de cada gravado. Reproduce o montañoso Paso de Pancorvo, que comunica a meseta castelá co val do Ebro, na provincia de Burgos, á que dedicou nolibro 19 láminas. cunha exposición escenográfica ordena a paisaxe encadrando o sendeiro con montañas que limitan os bordos laterais da composición, envolta en brétemas románticas. Rabaños de ovellas, guiados por pastores, atravesan o desfiladeiro, humanizado a escena cunha nota de cor.
"Do Romanticismo ós anos vinte" maio-xuño 1996, Centro Cultural Caixavigo.
Visor de Eventos |
|
|
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Buscar en la colección:
Buscar na colección:
| Nombre ArtísticoNome Artístico | NombreNome | ApellidosApelidos | NacimientoNacemento | |
|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | ||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | ||||
| Consultando de registrosrexistros | ||||
| Título | Inv. | Tipo | Técnica | TipologíaTipoloxía | Autor | FechaData | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Filtrar: | |||||||
| PáginaPáxina 1 de 3 | |||||||
| Consultando de registrosrexistros | |||||||
Cargando Datos... |

Cargando Datos...